Intriga

155 23 0
                                        



Naruto

La casa de Itachi era enorme, y bastó con atravesar el jardín para darme cuenta de que Itachi no era político...

Itachi es muy serio, de mal carácter, y sé bien que no le agrado, y el hecho de que me haya traído aquí me hace sentir secuestrado... pero por Sasuke, haría cualquier cosa

—Naruto, ¡qué sorpresa verte por aquí!—Dijo hidan ante nuestro inevitable encuentro

—Lo mismo digo... Así que... trabajas para él.

—Bueno, sí...

—Ahora entiendo.

—¿Se conocen?— Preguntó Itachi curioso

—Sí, desde hace algún tiempo...

—Creí que no estabas en la ciudad.— Dije recordando lo que le dijiste a deidara

—Apenas volví, ¿y qué tal está mi rubia?

—Como siempre.

—¡Genial!

Itachi estaba molesto y comenzó a toser falsamente.

—Bueno, Naru, te veo más tarde.

Alborotó mi cabello.

—Adiós, Hidan.

—¡Oh! ¡Naruto!— Me arrojó una bolsita de cocaína; tan pronto la tuve en mis manos, comencé a sudar y sonreí como idiota.

—¡Demonios! Gracias... Hidan.

—Guarda algo para mi rubia.

Miré nervioso a Itachi.

—Sí... claro...

Me guiñó un ojo.

Guardé la cocaína en mi bolsillo y volteé a mirar a Sasuke; me miraba molesto.

—¿Quién es ese?

Sonreí.

—¿Estás celoso, Sasu?

—No... pero contéstame.

—Sale con Dei, y nadie se compara contigo, bonito, lo sabes.

Me sonrió.

Finalmente fuimos guiados por Itachi al interiro de su casa, tan pronto entramos miró a Sasuke.

—Quiero hablar con él a solas.

Sasuke me miró dudoso y, aunque yo no quería, tampoco quería preocupar a Sasuke.

—Tranquilo, estaré bien.

Sasuke solo asintió y salió de la habitación. Itachi me hizo sentar en un cómodo sillón y se sentó frente a mí; me miró muy serio.

—Eres muy joven para Sasuke, ¿no crees?

—Mmm, tal vez un poco, pero eso no significa que no pueda cuidarlo.

—Lo sé... Mi hermano es idiota.

Fruncí el ceño.

—Y eso me preocupa; a pesar de ser joven, eres más... experimentado.

Me extendió un documento y, con solo un vistazo, supe que eran mis antecedentes. ¿Quién se cree este para investigarme?

—Me investigaste...

Arrojé los papeles a la mesa y suspiré.

—¿A dónde quieres llegar?

Intocable (Terminada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora