Deidara
—¡No se te ocurra tocar a mi hermano! —grité.
Itachi estaba recostado en su cama, con su móvil en las manos. Lo dejó a un lado y me miró, frunciendo el ceño.
—¡Enloqueciste! ¿Por qué entras así? —preguntó.
—¡¿Dónde está mi hermano?! —insistí.
Levantó una ceja.
—¿Con Sasuke? —dijo Itachi.
—Pero… Sasuke dijo… —fruncí el ceño y apreté los puños enfadado. Fui directo a la puerta y, como sospechaba… estaba cerrada.
—¿Qué esperas para salir de aquí? —me desafió.
—¡Eso intento… ¡Idiota! —comencé a golpear la puerta con la palma de mi mano.
—¡Suficiente! ¡Abran la puerta! —grité.
—¡No hasta que dejen de pelear! —respondió Sasuke desde fuera
Itachi rápidamente comprendió todo, se levantó y fue a mi lado, tomó la perilla y jaló de ella.
—Vaya que eres inteligente… —dije.
Me miró enfadado.
—¡Sasuke! ¡Abre ahora mismo! —gritó Itachi.
—¡No! —contestó Sasuke.
—¡No me dejes encerrado con este simio! ¡Abre! —Itachi se impacientó.
—¡Idiota! ¡Deja de llamarme así! —exclamé.
—Tal vez quieras salir por el balcón… ¡Simio! —dijo Itachi.
Escuché las risas de Naruto y Sasuke.
—¡Tal vez sea lo mejor! ¡Viejo amargado! —dije.
Caminé hacia el balcón, pero desde la habitación de Itachi el árbol estaba muy lejos.
—Mierda… —murmuré.
Itachi sonrió.
Fui directo a la cama y le arrojé las almohadas a la cara, saqué las sábanas y comencé a atar la punta de una con otra.
—¿Qué crees que haces? —preguntó Itachi.
—¡Salir de aquí! ¿No es obvio? —respondí.
Arrebato las sábanas de mis manos.
—¡No vas a hacer eso! —gritó.
—¡No te estoy preguntando! —dije.
Ahora las arrebato yo de sus manos.
—¡Eres idiota! ¡Eso solo pasa en las películas! —protestó.
Nuevamente las arrebato de mis manos y esta vez me empujó también. Sentí que mi sangre hervía… Ahora lo empujé yo con más fuerza.
—¡No te atrevas a empujarme otra vez! —gritó.
Me miró enfadado y volvió a empujarme. Caí sobre uno de sus burós, tirando su lámpara.
—¡Idiota! —dijo Itachi, dándome la espalda y alejándose de mí.
Lo miré más que furioso, me levanté y lo empujé con mucha fuerza, estrellándolo contra su tocador. Poco me importó tirar todo lo que había ahí. Lo tomé por la camisa y acerqué su rostro al mío.
—Te dije que no volvieras a empujarme —le recordé.
Tomó mis muñecas con fuerza y me empujó solo lo suficiente para darme la vuelta y estrellarme sobre el tocador.
ESTÁS LEYENDO
Intocable (Terminada)
FanfictionLo primero que vi fue su gran sonrisa, esa que solo acentuaba mas las arrugas en la comisura de sus ojos, pero lo que mas me impacto es que en cuanto me vio se lanzo a abrazarme Jiraya- oh! Dios... Eres igualito a tu padre (miro a naruto) tu tambien...
