19.

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Karla

Una semana después…

-Abogada la buscan – dice mi asistente y asiento –
- Gracias – respondo y me pongo de pie –

Salgo de mi oficina y puedo ver a un pelinegro cerca del escritorio de mi asistente, carraspeo y se gira, sonríe de lado y lo reconozco es el tal Santos amigo de Alejandra, le hago un gesto para que me siga y entro de nuevo en mi oficina.

-Esto es muy bonito – comenta y sonrío –
- Gracias – susurro y asiente para voltear a verme –
- Disculpe que venga sin previa cita – dice el hombre y niego –
- Siéntate – pido y me hace caso –

Me siento frente a él y lo veo nervioso, frunzo el ceño y me arreglo en mi sillón para esperar que me explique su visita, Santos se cruza de piernas y vuelve su vista hacia una pintura que tengo en la pared derecha y carraspeo.

-Ayúdame a qué Alejandra no cometa más locuras ¿has hablado con ella? – pregunta y niego –
- No he podido por trabajo – respondo y suspira –
- Tú eres su norte Karla, necesito que la veas y calmes a esa fiera porque ya sabe quien mató a John – dice y me levanto de golpe –
- Maldita sea – me quejo y agarro mi cartera junto al blazer – gracias Santos – digo y se pone de pie mientras rodeo el escritorio –
- Si no está en su departamento, búscala cerca del barrio donde crecimos – comenta mientras salimos de la oficina –
- Cancélame todas las citas – le digo a mi asistente y asiente –

Camino rápidamente con Santos detrás de mí y vamos hasta la salida del palacio, al salir cada uno se va por su lado, en cuanto a mí llego a mi coche que me entregaron  hace tres días y me subo, dejo mi cartera y el blazer en el puesto del copiloto, me pongo el cinturón de seguridad y lo enciendo para ir al edificio donde vive Alejandra.

-John ayúdame – susurro preocupada –

Un rato después llego al edificio y me estaciono, siento alivio al ver la moto de Alejandra, apago el coche y me quito el cinturón de seguridad, agarro mi celular y me bajo del coche, le subo el seguro y camino hasta entrar al edificio, saludo al portero y camino hasta el ascensor, al llegar toco el botón y espero a que baje.

Unos minutos después estoy frente a la puerta del departamento de Alejandra, resoplo y cuando voy a tocar abre la puerta y me mira asombrada para luego fruncir el ceño, agarro su brazo y entro al departamento, cierro la puerta y me pego a ella, Alejandra me mira confundida y siento un nudo en la garganta.

-¿Para donde ibas? – pregunto y me mira seria –
- Si estás aquí ya sabes a donde voy – responde de mala gana –
- Pues, de aquí no saldremos – digo y veo en sus ojos la rabia –
- ¿Quién te crees tú? – grita y me quedo sería –
- La persona que te ama y que no quiere perderte – respondo en un hilo de voz – que me basta con perder a papá, tener una madre muerta en vida como ahora permitir que sigas buscando tu muerte Alejandra del Carmen Santiago – digo y baja los hombros –
- Karla yo – susurra y niego para acercarme y abrazarla –

Alejandra comienza a llorar y me repite una y otra vez “perdóname” niego y la abrazo fuerte, después de unos minutos caminamos hasta la sala, me siento en el mueble y ella se acuesta para apoyar su cabeza en mis piernas, mientras ve la ciudad yo le hago cariño en el cabello. Después de un rato miro su respiración más calmada y cuando veo se quedó dormida.





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Llamada
-Estoy en casa de Alejandra – respondo y mi hermano suspira –
- Pau esta aquí por ti – avisa y miro a Alejandra aún dormida –
- No le digas donde estoy pero no podré llegar – digo y veo que Ale se despierta – nos vemos, te quiero – susurro y cuelgo –
Finalizada Llamada 

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