Karla
Una semana después…
-Abogada la buscan – dice mi asistente y asiento –
- Gracias – respondo y me pongo de pie –
Salgo de mi oficina y puedo ver a un pelinegro cerca del escritorio de mi asistente, carraspeo y se gira, sonríe de lado y lo reconozco es el tal Santos amigo de Alejandra, le hago un gesto para que me siga y entro de nuevo en mi oficina.
-Esto es muy bonito – comenta y sonrío –
- Gracias – susurro y asiente para voltear a verme –
- Disculpe que venga sin previa cita – dice el hombre y niego –
- Siéntate – pido y me hace caso –
Me siento frente a él y lo veo nervioso, frunzo el ceño y me arreglo en mi sillón para esperar que me explique su visita, Santos se cruza de piernas y vuelve su vista hacia una pintura que tengo en la pared derecha y carraspeo.
-Ayúdame a qué Alejandra no cometa más locuras ¿has hablado con ella? – pregunta y niego –
- No he podido por trabajo – respondo y suspira –
- Tú eres su norte Karla, necesito que la veas y calmes a esa fiera porque ya sabe quien mató a John – dice y me levanto de golpe –
- Maldita sea – me quejo y agarro mi cartera junto al blazer – gracias Santos – digo y se pone de pie mientras rodeo el escritorio –
- Si no está en su departamento, búscala cerca del barrio donde crecimos – comenta mientras salimos de la oficina –
- Cancélame todas las citas – le digo a mi asistente y asiente –
Camino rápidamente con Santos detrás de mí y vamos hasta la salida del palacio, al salir cada uno se va por su lado, en cuanto a mí llego a mi coche que me entregaron hace tres días y me subo, dejo mi cartera y el blazer en el puesto del copiloto, me pongo el cinturón de seguridad y lo enciendo para ir al edificio donde vive Alejandra.
-John ayúdame – susurro preocupada –
Un rato después llego al edificio y me estaciono, siento alivio al ver la moto de Alejandra, apago el coche y me quito el cinturón de seguridad, agarro mi celular y me bajo del coche, le subo el seguro y camino hasta entrar al edificio, saludo al portero y camino hasta el ascensor, al llegar toco el botón y espero a que baje.
Unos minutos después estoy frente a la puerta del departamento de Alejandra, resoplo y cuando voy a tocar abre la puerta y me mira asombrada para luego fruncir el ceño, agarro su brazo y entro al departamento, cierro la puerta y me pego a ella, Alejandra me mira confundida y siento un nudo en la garganta.
-¿Para donde ibas? – pregunto y me mira seria –
- Si estás aquí ya sabes a donde voy – responde de mala gana –
- Pues, de aquí no saldremos – digo y veo en sus ojos la rabia –
- ¿Quién te crees tú? – grita y me quedo sería –
- La persona que te ama y que no quiere perderte – respondo en un hilo de voz – que me basta con perder a papá, tener una madre muerta en vida como ahora permitir que sigas buscando tu muerte Alejandra del Carmen Santiago – digo y baja los hombros –
- Karla yo – susurra y niego para acercarme y abrazarla –
Alejandra comienza a llorar y me repite una y otra vez “perdóname” niego y la abrazo fuerte, después de unos minutos caminamos hasta la sala, me siento en el mueble y ella se acuesta para apoyar su cabeza en mis piernas, mientras ve la ciudad yo le hago cariño en el cabello. Después de un rato miro su respiración más calmada y cuando veo se quedó dormida.
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Llamada
-Estoy en casa de Alejandra – respondo y mi hermano suspira –
- Pau esta aquí por ti – avisa y miro a Alejandra aún dormida –
- No le digas donde estoy pero no podré llegar – digo y veo que Ale se despierta – nos vemos, te quiero – susurro y cuelgo –
Finalizada Llamada
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Mundos Diferentes
RomantikAlejandra Santiago: Una joven que le tocó vivir una versión de la vida que nadie querría vivir, algo que se le sale de las manos cuando la venganza se vuelve su lema, muchos tenemos sueños y Santiago no era la excepción pero la vida escogió por ell...
