Las cuatro chicas llegaron a casa de la maknae y la unnie del grupo después de una cena cargada de incomodidad. Durante toda la velada, Rosé había evitado cruzar miradas con Jennie, esquivando cualquier posibilidad de conversación, mientras que la castaña permaneció en silencio la mayor parte del tiempo, refugiada en sus propios pensamientos.
Fueron Lisa y Jisoo quienes sostuvieron la conversación de principio a fin, llenando los vacíos con anécdotas, bromas y comentarios triviales. Sin embargo, aunque ambas habían hecho un esfuerzo admirable por mantener el ambiente ligero, ni siquiera su energía habitual logró disimular la tensión que flotaba entre las otras dos integrantes.
─ Qué bueno estar en casa. ─suspiró Lisa apenas abrió la puerta principal.
Sin perder un segundo, dejó caer el bolso en una esquina y se lanzó sobre el primer sillón que encontró, extendiendo los brazos y las piernas como si hubiera regresado de una expedición de varios días.
Jisoo negó con la cabeza mientras sostenía la puerta para permitir el paso de sus acompañantes.
─ Pero qué excelente anfitriona eres, de verdad. —rodó los ojos con fingida resignación antes de dirigir una sonrisa hacia la australiana—. Ignora a esta maleducada y pasa, Chae. Siéntete como en tu casa.
─ Gracias, Chu. —Rosé inclinó ligeramente la cabeza antes de entrar.
Nada más cruzar el umbral, su mirada comenzó a recorrer el interior con curiosidad. Era la primera vez que visitaba la casa de sus amigas y, para su sorpresa, el lugar resultó mucho más acogedor de lo que había imaginado.
─ Guau...
La palabra escapó de sus labios sin darse cuenta.
La decoración combinaba elegancia y calidez de una manera casi perfecta. Los tonos claros predominaban en las paredes y los muebles, mientras que pequeños detalles decorativos aportaban personalidad a cada rincón. Había fotografías, plantas y objetos cuidadosamente distribuidos que daban la sensación de que aquella casa realmente estaba habitada y amada.
─ Es muy bonita. —comentó con sinceridad.
La joven tailandesa se incorporó de inmediato al escuchar el cumplido. Su expresión se iluminó tanto que parecía haber estado esperando exactamente ese comentario.
─ ¿Verdad que sí? —preguntó con orgullo, colocándose frente a su amiga—. Yo la escogí, Jennie la decoró y Jisoo... bueno, Jisoo está bien de salud.
El comentario le valió un golpe inmediato en la cabeza por parte de la azabache.
─ Oye, el hermoso patio de afuera es crédito mío.
La residencia, adquirida por la pareja apenas seis meses después de hacer pública su relación, era un reflejo sorprendentemente preciso de ambas. El diseño moderno, los amplios ventanales y los espacios abiertos llevaban claramente la impronta de Lisa, mientras que los detalles acogedores, las plantas cuidadosamente distribuidas y la armonía de cada ambiente revelaban la influencia de Jisoo.
La planta baja estaba conformada por una sala amplia conectada con la cocina y el comedor mediante un concepto abierto que hacía que todo el espacio se sintiera luminoso y espacioso. Hacia uno de los lados se extendía un pasillo que conducía a dos habitaciones de invitados, separadas por un pequeño estudio y un cuarto de limpieza. En el segundo piso se encontraba la habitación principal de la pareja y un estudio adicional que ambas utilizaban para trabajar cuando estaban en casa.
─ Vamos, amor. No soportas ni una bromita. —Lisa soltó una carcajada mientras rodeaba la cintura de su novia con los brazos.
Intentó robarle un beso, pero Jisoo reaccionó de inmediato.
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Última Oportunidad
FanficUna relación secreta algún día ve la luz, Jennie lo sabía, pero no estaba lista para enfrentar la verdad y admitir públicamente que lo que compartía con su compañera de grupo iba más allá de una simple amistad. El miedo fue su peor aliado al cometer...
