13

1.8K 158 18
                                        

Joe's POV

La voz de mi padre nos separó abruptamente. Su rostro reflejaba preocupación y asombro, y rápidamente puse a Camille detrás de mí, como si pudiera protegerla de cualquier ataque verbal que viniera de él.

—¿Acaso estás loco, Joe? —La furia contenida en su voz era evidente, a pesar de su esfuerzo por moderarse.

—Papá, puedo explicarlo... —intenté calmarlo, pero él me interrumpió antes de que pudiera decir más.

—No, Joseph. Lo que vi con mis propios ojos es suficiente. Tu esposa está abajo, y el marido de ella también. ¿Qué les pasa por la cabeza? —dijo, cruzando los brazos con desaprobación.

Tragué en seco, sintiéndome como un adolescente atrapado en una travesura, pero sabiendo que esto era mucho más grave. Camille permaneció en silencio, su respiración temblorosa detrás de mí.

—Espero que sepas lo que estás haciendo, niña, porque están a punto de arruinar dos matrimonios por una simple calentura —dijo mi padre, dirigiéndose a Camille mientras ella pasaba a su lado, dirigiéndose a las escaleras.

Su comentario me hirió, pero decidí dejarlo pasar por ahora.

—Basta, papá, ya fue suficiente —respondí, pasando frente a él con la intención de poner fin a la conversación.

—¿No aprendiste nada con lo que le hiciste a Olivia? —su comentario me detuvo en seco en mitad de las escaleras.

—Eso fue en la secundaria. Éramos adolescentes, papá. —mi tono era más defensivo de lo que pretendía.

—Te ibas a casar, Joe. Le rompiste el corazón a esa chica. Y ahora, ¿planeas hacer lo mismo con esta nueva mujer? —Su risa burlona me irritó más de lo que estaba dispuesto a admitir.

—Si te soy honesto, me veo formando una familia con Camille —respondí con sinceridad.

Mi padre soltó una risa sarcástica—Oh, hijo. Siempre has sido ambicioso, pero nunca pensé que eso se extendería a romper corazones. Solo espero que sepas lo que estás haciendo y no termines desilusionado.

Camille's POV

Mi corazón latía a mil por hora tras el incidente con el padre de Joe. Saber que él ahora conocía o sospechaba lo que estaba ocurriendo entre nosotros era alarmante, por decir lo menos.

Cuando llegué al comedor, Dalton ya estaba ahí, ayudando a Robin y Sarah a preparar la mesa. Me uní a ellos, intentando actuar como si todo fuera normal mientras esperábamos a que Joe y su padre bajaran.

La cena comenzó tranquilamente para Sarah y Joe, pero para Dalton y para mí, las preguntas no dejaban de llegar, forzándonos a dar respuestas que apenas maquillaban la verdad de nuestra situación. Pretendíamos ser un matrimonio feliz, pero la tensión estaba presente en cada palabra.

El ambiente se rompió cuando Robin preguntó:

—¿Planean tener hijos?

La pregunta cayó como una bomba. Dalton y yo respondimos al mismo tiempo, pero con respuestas completamente opuestas.

—Sí —dijo él.

—No —dije yo.

El silencio en la mesa fue palpable. Sentí la mirada de Dalton clavada en mí, llena de incredulidad y rabia contenida.

—Parece que están de acuerdo en sus decisiones como pareja —acotó Jim, con un toque de ironía en su voz que hizo que todos se removieran incómodos en sus asientos.

—Papá, basta —intervino Joe, tratando de calmar la situación.

—Cariño, no le hagas caso —trató de mediar Robin, pero Dalton no estaba dispuesto a dejarlo pasar.

—Lo lamento, Robin, pero esto tiene que aclararse ahora. —Dalton giró hacia mí, su voz cargada de reproche—. ¿Cómo que no está en tus planes? Esto es algo que deberíamos discutir juntos. Son nuestros planes, nuestra familia.

—No voy a hablar de esto ahora, Dalton, y menos aquí —respondí, mi voz temblando ligeramente.

—Sabes muy bien mi postura sobre tener hijos. Hasta hace poco tiempo creía que estábamos en la misma página, pero parece que no es así. ¿Qué cambió? —su insistencia comenzaba a desgarrarme por dentro.

—Dalton, ya basta. Tú sabes muy bien por qué cambié de opinión —dije, sintiendo cómo mi voz comenzaba a romperse—. Lo sabes desde que firmé los papeles del divorcio, lo sabes desde que me fui de la casa la primera vez, y lo sabes desde que los vi a ti y a tu amante en nuestra cama.

Finalmente, todo lo que había estado conteniendo salió a la superficie, mis palabras empapadas en lágrimas. La confesión cayó sobre la mesa como una sentencia, y nadie se atrevió a romper el silencio que le siguió.

—Lamento todo este espectáculo, señores Burrow. Fue una linda cena, pero debo irme —dije, levantándome de la mesa con las lágrimas corriendo por mis mejillas, saliendo rápidamente hacia la calle, sin mirar atrás.



beso en la cola muack 💋🫦

Illicit Affairs | Joe BurrowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora