Durante su época universitaria en Utah, Camille conoció a dos mujeres que se convirtieron en sus mejores amigas. Holly, una economista recién comprometida con un banquero de Nueva York, y Gina, una asesora política que está casada con su trabajo, ambas han estado en cada momento crucial de la vida de Camille. Han sido testigos de la relación entre Dalton y Camille, desde su inicio en aquella fiesta organizada por Lauren hasta el día en el que ayudaron a Camille a sacar sus cosas de la casa que compartía con Dalton.
Dalton no es un hombre que le tenga miedo a nada, pero ese día al ver en su puerta a las dos mejores amigas de su esposa, o al menos lo era en ese tiempo, solo pudo sentir el terror recorrer sus entrañas. La mirada asesina de Holly junto a la actitud hostil de Gina le hizo entender que la había cagado completamente, así que dejo que ambas mujeres se llevaran lo que ellas quisieron.
A Holly y a Gina nunca les agradó Lauren. Fue la misma Holly la que alertó la primera vez a Camille sobre las actitudes sospechosas entre Dalton y Lauren. Y fue Gina la que estuvo junto a Camille el día que esta última encontró a su esposo durmiendo con otra.
Por lo que ambas estaban bastante ofendidas por haber sido ignoradas durante las últimas semanas. Y se lo hicieron saber esa mañana que Camille las llamó.
—Hasta que por fin te dignas en hablarnos, ¿dónde has estado metida maldita?
—Hola para ti tambien Holly.
—En esta ocasión coincido con su vocabulario, entiendo que decidieras desaparecer del radar de tu ex, ¿pero nosotras que?, al menos envíanos un mensaje. —respondió Gina con seriedad.
—Soy el peor ser humano del mundo, lo reconozco, no hay justificación para no haberles hablado, pero pasaron muchas cosas estas últimas semanas.
—Muy tarde para acordarte de nosotras.
—Tampoco quería molestarlas, Holly te acabas de comprometer y se que debes estar volviendote loca con la organización, con tener que lidiar con tu suegra y sus hijas queriendo meter sus narices en la boda.
—Por dios si, ¡estoy harta!, quiere que mis damas de honor vistan de color durazno, ¡ustedes saben cuanto odio el durazno!, a veces siento que dios la puso en mi camino para medir mi auto control porque no saben la cantidad de veces que he querido ahorcarle por los comentarios horribles que hace sobre las decisiones que tomo sobre mi propia boda.
—Holly recuerda que debes respirar entre palabras. —comentó Gina.
—Y tú Gina, has estado trabajando muy duro en la campaña de reelección del candidato a gobernador de Montana, sabes lo importante que es para mi verte triunfar, no te queria molestar con pequeñeces que me suceden en la vida.
—Pero tú amiguita del trabajo sabe más que nosotras, por donde vivo eso significa traición. —acotó Holly.
—Tampoco le conté muchas cosas. Pero si, cometí el error de venir con ella a Miami, sabe demasiado de mi vida actual de lo que a mi me gustaría.
—Bueno, ahora tienes tiempo de contarnos acerca de lo que has estado haciendo estas últimas semanas, y no vas a cortar la llamada hasta contarnos todo. —declaró Gina con firmeza.
—Sí señora, como usted diga. —respondió Camille como una soldado.
Sus amigas sabían de los encuentros entre la castaña y el rubio cuando esta llegó a Cincinnati, así que estaban al tanto de quién era Joe. También sabían que su amiga había estado apartada del mundo del fútbol por varios meses, así que Camille comenzó con su relato a partir del momento en el que Joe apareció en su puerta, una semana antes del campeonato de conferencia. Sus amigas escuchaban con detenimiento cada palabra, y estuvieron un tanto sorprendidas al enterarse de el cambio repentino de Camille acerca de salir con Joe.
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Illicit Affairs | Joe Burrow
FanfictionDonde Joe y Camille se involucran en una complicada relación. [EDITANDO] PROHIBIDA LA COPIA Y/O ADAPTACIÓN PARCIAL O COMPLETA DE ESTA OBRA
