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Había llegado el día del Campeonato de Conferencia Americana, los Cincinnati Bengals se enfrentaban a los Houston Texans en busca de un lugar en el Superbowl.

Joe se encontraba en el campo haciendo los ejercicios de precalentamiento antes del inicio del partido. Miraba de reojo a las personas que se encontraban a un lado del campo, esperando encontrar entre ellas a Camille.

Desde la charla en la casa de ella, Joe temía haberla asustado con su confesión. Era consciente de que ella fue clara cuando con sus sentimientos. Reconoce que no está lista para iniciar una relación tan pronto, su reciente divorcio la tiene en una etapa de duelo. Pero la manera en que lo mira le hacía pensar lo contrario, y qué tal vez había una mínima esperanza de que él lograra conquistarla.

Preparar las estrategias para el partido distrajo su mente y lo liberó de la presión que sentía al no saber cómo lidiar con el resto de responsabilidades. Estaba casi rozando los treinta pero se sentía como un chiquillo de veinte, tenía que replantearse muchas cosas a partir de ahora, dentro de unos meses ya seria un padre formalmente y la vida como la conocía debía cambiar.

La idea de ser padre le emocionaba, pero también temía no poder ser un buen padre, equivocarse y no poder enmendarlo, ya había cometido muchos errores y se odiaría a sí mismo si dañaba a su hijo o hija.

Por el momento su relación con Sarah es normal. La última pelea que tuvieron fue cuando ella lo dejo. Ella simplemente despertó una mañana y le pidió el divorcio. Joe quiso saber la razón, Sarah tenía cientos de razones y se lo hizo saber. Se quedó sin argumentos en el momento que ella sacó a relucir la larga lista de amantes que él tuvo.

La idea de dejar a Joe estuvo rondando la mente de Sarah desde meses antes del inicio de temporada, luego de conocer a Camille, y a pesar de saber que ella era la amante más reciente de su esposo, Sarah quiso saber hasta qué punto llevarían la mentira, puesto que nunca antes Joe se había metido con alguien tan cercano a su círculo íntimo. El día que Camille huyó de la cena fue el inicio del final. La actitud de Joe cambió por completo, pasaba más tiempo en su casa pero no hablaba mucho con ella, pero tampoco la ignoraba. Ese estado de zombie solo le duró dos semanas, hasta que encontró a una modelo de Only Fans, mujer a la cual tuvo el descaro de seguir en Instagram y que veinticuatro horas después dejó de seguir porque un par de revistas de chismes le hicieron saber al mundo acerca de esa interacción en redes.

Sarah se dio cuenta de que ya no iba a soportar más humillaciones. Planeo por semanas su propósito, solo con sus maletas y un lugar para quedarse, no se llevaría nada más que sus cosas, a pesar de no haber firmado bienes separados ella no quería quedarse con nada de Joe, aunque le correspondía por ser su esposa, ella prefería dejar esa batalla para el abogado. Pero ese día descubrió que estaba embarazada.

Un par de días después Camille le envió el mensaje para reunirse, por un momento quiso ir y decirle que ya sabía la verdad, pero no le serviría de nada porque Camille fue una más del montón, y sin ánimos de justificar sus acciones, divorciarse y ver como su ex forma una familia con otra mujer es suficiente Karma.

Esa charla que ambas tuvieron fue genuina, Sarah se había preocupado de verdad por ella, le agarro cariño, la considero su amiga, pero las cosas resultaron de otra manera, en otra vida hubieran sido las mejores amigas.

Camille le contó todo su proceso de recuperación luego de la ruptura y espera del divorcio con Dalton, y Sarah no entendió porque le dio rabia verla tan tranquila al contarlo. Mientras Sarah trataba de ocultar su embarazo, el más reciente engaño de su marido, quiso que alguien más compartiera su pena. Y utilizó la información que Joe le contó. Para Sarah fue como ganar la loteria, pudo observar en cámara lenta como el corazón de Camille se rompía frente a ella.

Sarah dejó el departamento de Camille con un sonrisa, sonrisa que se desvaneció al llegar a su casa tarde en la noche y ver que el auto de su marido no estaba en la cochera, y que la cama estaba vacía.

"¿Estaba segura de querer tener a ese bebé en un matrimonio roto?", fue una pregunta que rondó su mente durante varios días. La idea de que ese bebé fuera testigo de los constantes engaños de su padre, no quería eso para sus hijos, pero había otra opción, tal vez Joe los elegiría, tal vez el decidiría preocuparse por primera vez por su familia, tal vez, solo tal vez podrían ser esa familia que ella siempre quiso.

Finalmente eligió la segunda opción, con muchas dudas. Pero solo pudo vivir en esa fantasía durante un mes, todos sus demonios del pasado la absorbieron y una mañana despertó decida a dejar al amor de su vida. El no la había elegido a ella, sino a su hijo, y por mucho que amara a Joe él la dejaría, tal vez no pronto, pero si cuando el momento llegara el la dejaría, por que la verdad era que él había dejado de amarla y solo se acostumbro a tenerla a su lado, darse cuenta de eso destruyo el autoestima de Sarah más aún al recordar las palabras que le dijo a Camille meses antes, ella se quedó con Joe, Sarah había perdido. Por su propia salud mental se alejó de todos, se mudó a la casa de sus padres y estuvo recluida ahí hasta el día del Campeonato.

Sarah estaba presente en la cancha, viendo al ex amor de su vida jugar uno de los partidos más importantes de su carrera. Junto a ella estaba Robin y Jim, los padres de Joe sabían que el divorcio de su hijo con Sarah ya estaba en marcha y no había nada que ellos pudieran hacer para cambiar eso. Sarah lucía radiante con su pequeña pancita de dos meses. Se sentía mejor, se veía mejor, solo quería prosperidad para el equipo y que todo saliera bien para los Bengals, su única preocupación era su bebé en camino el resto no importaba.

Camille estaba en la zona de fanáticos, lejos de la glamorosa zona de WAGS donde años antes había estado, tampoco la extrañaba, y como si fuera algo cómico ella había decidido asistir al partido con una camisita de los Texans con el número 7 de C.J. Stroud. Fue la condición que se puso a sí misma para estar ahí ese día. A pesar de que fue Joe quien le consiguió los boletos para ella y Megan.

Camille había pensado mucho en todo lo que Joe le dijo esa noche en su departamento. Pero debía ser honesta con ella misma, aún no estaba lista para volver a tener una relación sentimental con un hombre, y menos con Joe, por mucho que él le insistiera había una buena razón para no aceptar el cortejo, y es que si acepta comenzar a conocerse con Joe e ignorar todo el pasado que los unió en un inicio solo estaría escondiendo la basura debajo de la alfombra.

Para Camille fue mucho drama el que vivió durante los últimos meses, y no estaba lista para volver a vivir algo asi otra ves y menos tan pronto, lo unico que podia ofrecerle a Joe era una simple y bonita amistad, porque fuera de ese personaje casanova y despreocupado se escondía una persona tranquila, tímida e interesada en la física cuántica. Era decisión de Joe aceptar lo que Camille le podía ofrecer.


beso en la cola muack 💋🫦

Illicit Affairs | Joe BurrowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora