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"¿Porque soy yo siempre la de la mala suerte?"

—Jesse & Joy.


Camille solo sintió cuando Kristine la tomó suavemente de la muñeca, y ante la atenta mirada de algunos presentes fue llevada por la rubia hacia el interior de la casa, ambas subieron por las escaleras hacia la segunda planta.

Atravesaron un largo pasillo hasta ingresar a una habitación, lo bastante alejada para no escuchar la presencia de personas en la casa.

—Será mejor quedarnos aquí hasta que Zach y Nick arreglen el asunto con... —la rubia se detuvo antes de mencionar el nombre.

—Con Joe, puedes mencionar su nombre. —Camille suspiró profundamente mientras se sentaba en el suelo y apoyaba su espalda contra la cama.

Kristine se sentó junto a ella, observó como la castaña tenía la mirada perdida y veía fijamente la ventana frente a ellas, Camille trataba de procesar todo lo que acababa de pasar. 

Ambas se mantuvieron en silencio por varios segundos hasta que la rubia decidió hablar—Creí que tal vez preferías no escucharlo.

—Se que mi reacción al verlo hace unos minutos pudo interpretarse como que no puedo estar en la misma habitación que él, pero verlo hoy me tomó por sorpresa, solo fue eso. —la castaña jugaba nerviosa con sus dedos, intentando convencerse a sí misma con lo que acababa de decir.

—¿Estás segura de que no quieres irte?, puedo llamar a Zach y decirle que nos lleve a otro lugar, no creo que Nick se moleste si nos vamos, lo entenderá.

—No, le prometí a Nick estar aquí hoy, no merece que le arruine su noche.

—Pero tu no mereces que arruinen tu noche.

—Yo soy lo de menos, además no voy a huir cada vez que él aparezca en algún lugar, debo aprender a lidiar con eso hasta olvidarlo definitivamente.

—Oh, todavía sigues pensando en él.

—Hasta hoy tontamente creí que lo estaba empezando a superar.

—No será algo fácil o rápido, pero te aseguro que se irá.

—Pero creí que había superado todo, creí que lo del divorcio me haría olvidarlo por completo.

—No imagino como debiste sentirte al saber sobre eso.

—Me rompió el corazón, y estoy segura de que jamás volvería con él, pero es difícil superarlo.

—Eres una mujer fuerte, se que lo vas a lograr.

—Pero mi corazón aún no logra olvidarlo y me destetó por eso.

—No te molestes contigo por eso, verlo aquí no lo tomes como un retroceso en tu proceso de sanar, tómalo como un prueba que te pone la vida, para hacerte más fuerte.

—Me gustaría no sentir nada.

—Es doloroso, te entiendo.

—Sentí que me faltaba el aire cuando lo vi caminar hacia mí. —confesó la castaña.

Las lágrimas no dejaron de correr por las mejillas de la Camille y la rubia solo pudo contenerla con sus brazos cuando la primera se quebró por el llanto desgarrador que la consumía.

—Todo en esta vida se paga Camille, créeme que él Karma será peor para él, tal vez su peor temor se cumplirá y vivirá en carne y hueso todo lo que tu estas sintiendo ahora, de eso nadie se salva, de la muerte y el Karma nadie se salva.

—Dime Kris, ¿Por qué siempre soy yo la que tiene que perder?

—No lo tomes como una pérdida, tómalo como un triunfó, al final la que se lo queda pierde.

—Yo le dije eso a Sarah y meses después fui yo la que terminó con su esposo, creo que mi Karma fue enamorarme de un hombre que me haría sufrir más de lo que sufrí en mi primer matrimonio.

—Entonces ahora encontrarás a alguien que te amé de verdad.

—El amor no es algo que busqué por el momento, casi pierdo el alma por amar a alguien...

—Se te notaba en la mirada el intenso amor que sentías por él, pero no cierres tu corazón, tal vez no te enamores pronto, pero tal vez si lo hagas dentro de un año, dos o tres, vas a encontrar a ese amor que te haga sentir en las estrellas y que cree un mundo solo para ti.

—Creí haber encontrado eso dos veces y mira como me fue.

—Esos eran estrellas fugaces, brillantes y esplendorosas al inicio pero que fueron absorbiendo tu brillo hasta apagarlos a ambos, se que vas a encontrar a esa persona que brille junto a ti y que juntos creen mundos a la par.

—Es muy lindo lo que dices, gracias por estar aquí, sé que nos conocemos hace poco pero aprecio mucho tu apoyo.

—Ay querida, todas hemos pasado por relaciones malas, antes de conocer a Zach yo tuve una relación donde no me dieron el valor que yo merecía, y no sabes lo que le costó a Zach poder conquistarme porque yo estaba negada a volver a confiar en un hombre, pero él lucho por mi, esperó a que yo confiara en él, fue paciente y supo comprender mis miedos y mis temores, entendió que yo necesitaba espacio para dejarlo entrar y luego de todo eso pudimos comenzar a construir esta bonita relación, que no es perfecta porque ninguna relación lo es pero ahora estamos casados y seguimos aprendieron a amarnos, a entendernos cada día.

—Los felicito por la boda, vi sus fotos y lamento que su ceremonia en Aspen se cancelara.

—La verdad fue un gran alivio, yo no estaba convencida de casarme en la nieve, fue idea de los padres de Zach, así que todo los acontecimientos que pasaron en esa fecha ayudaron a que mis padres y los de Zach nos ayudarán a organizar otra ceremonia y recepción en Cincinnati.

—¿Tuviste tu boda soñada?

—Así es, y tu la tendrás algún día, otra vez. —ambas rieron.

—En un futuro lejano tal vez.

—Al menos no dijiste nunca.

—Se me hará muy difícil volver a confiar en alguien.

—Nunca hay que confiar en un hombre plenamente, pero hay que darles la oportunidad de hacernos cambiar de parecer.

—Ya hice eso una vez, y no me funciono.

—Vas a encontrar a alguien que ponga tu mundo de cabeza, estoy segura, deja que el destino te devele a esa persona.

—Por ahora prefiero solucionar otras cosas antes de encontrar a ese alguien.

—Bien dicho.

—Todo esto me hizo olvidar que estaba con hambre, los aperitivos fueron muy escasos.

—Iré por nuestros respectivos platos de comida, no creo que Nick se moleste si comemos aquí.

—Iré contigo.

—Claro que no, tu quédate aquí, así evitamos que veas o te cruces a personas indeseadas, ya estás más tranquila y no me gustaría verte angustiada.

—Bueno, pero trae una botella de vino, borbón si puedes.

—Perfecto, vuelvo en un momento. —Kristine se levantó del suelo y salió de la habitación, las castaña solo escucho la puerta cerrarse.

Camille continuó sentada en el mismo lugar, sentía la cara húmeda por las lágrimas y no tenía pañuelos cerca para limpiarse, observó a su alrededor buscando alguna caja de pañuelos pero fue en vano.

La puerta volvió a ser abierta un minuto después, a Camille le pareció extraño que Kris volviera tan rápido.

Camille se puso de pie mirando en dirección hacia la puerta y sus emociones le jugaron una mala pasada y las lágrimas que se habían detenido minutos antes volvían a formar ríos por sus mejillas.

Joe cerraba a sus espaldas la puerta de la habitación poniendo el seguro en esta, mientras que con un semblante frío y serio miraba a la mujer que alguna vez amó.




beso en la cola muack 👄💋

Illicit Affairs | Joe BurrowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora