Sirius Black sigue vivo, y después de haber sobrevivido ante el ataque en el ministerio, decide traer de regreso a su única hija.
Lyra Black se crió en un orfanato, lejos de su madre, y teniendo la certeza de que su padre se encontraba en prisión...
"Este lugar sigue siendo el mismo de siempre Pero a ti no te gusta que sea así Nunca es demasiado tarde para volver junto a mi Las estrellas de tus ojos brillaban más en Tupelo Y si llegas a cansarte de ser conocida por los que conoces Sabes que me conoces a mi Y maldita sea, Dorothea Todos quieren ser tú, ¿sigues siendo la misma que conocí bajo las gradas?"
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Maratón 4/6
TW: Mención de abuso infantil y sexual, manipulación.
1996, [I'll fix your broken parts]
Mattheo Riddle.
-No podemos volver a vernos. -Lyra susurró, con su mirada perdida.
Mattheo bufó, siguió tallando su cuero cabelludo, limpiandola de la suciedad, quitando de su piel esa sangre seca que la había paralizado.
-¿Cómo puedes hacerle esto a reina? -se burló de Lyra -, No puedes dejarla sin padre.
Eso logró llamar la atención de Lyra, ella alzó su mirada y lo mutiló con esos malditos orbes azulados. El cachorro de Lyra se encontraba recostado cerca de los pies de Mattheo, tomando una siesta y ajeno a la discusión que él estaba teniendo con Lyra por sus cuidados.
-Pues yo sobreviví sin uno y estoy perfectamente bien. -Lyra escupió, para después volver a bajar su mirada y perderse en sus pensamientos.
Mattheo soltó una carcajada en lo que discretamente bajaba una de sus manos para acariciar la mejilla de Lyra; quitó la poca sangre que quedaba de sus manos, manteniendo su mirada puesta en su ángel, que fruncía su ceño y de nuevo alzaba su mirada para encararlo.
-¿En dónde estabas? -él escondió una sonrisa de Lyra, ella se había tardado en preguntar; Mattheo giró sus ojos -, No te encontrabas en el colegio hasta mucho después.
-Con mi padre -no tenía caso mentirle, no quería mentirle a Lyra -, Vengo de una familia muy tradicional, corderito; ya sabes... cenas familiares en domingo, charlas sobre guerras y mi herencia.
La reacción de Lyra le sacó otra carcajada, ella alzó su cabeza con fuerza, las gotas de agua de la tina salpicando a su cara; Lyra abrió sorprendida sus ojos y entreabrió sus labios sin creer su honestidad.
-¿No vas a mentirme? -su pregunta lo hizo reír nuevamente -, ¿No me dirás que estuviste todo el día encerrado en tu habitación?, ¿qué te largaste a follar con otra?