🐞
La noche se cernía sobre nosotros con su manto oscuro y pesado, envolviendo nuestro santuario en una atmósfera de misterio y tensión. El frío y la lluvia golpeaban las ventanas con ferocidad, como si la naturaleza misma estuviera advirtiéndonos sobre los peligros que se avecinaban.
Nos encontrábamos reunidos en la penumbra, la luz parpadeante de las velas proyectando sombras danzantes en las paredes. Mis hermanos y yo nos sentamos en círculo, sumidos en conversaciones que se volvían cada vez más serias a medida que la situación se complicaba. El sonido de la lluvia golpeando el techo de metal se mezclaba con el murmullo de nuestras voces, creando una sinfonía de inquietud y anticipación. Afuera, la oscuridad parecía devorarlo todo, ocultando secretos y peligros desconocidos que acechaban en las sombras.
—Martín Castillo no tardará en descubrir que su dulce hija está aquí— comentó Leandro, su tono lleno de determinación.
—Pero, ¿a qué te refieres exactamente?—pregunté, tratando de ocultar mi creciente incomodidad.
Leandro se recostó en su asiento, su mirada fija en la oscuridad que se extendía más allá de los muros de nuestro refugio.
—Esta es su oportunidad para jugar un poco. Tienen que ganarse su confianza, enamorarla, y luego... aplastarla— respondió, su voz cargada de rencor.
La sugerencia de Leandro me dejó sin aliento. No podía creer que estuviera proponiendo algo tan retorcido y despiadado. Sin embargo, la semilla de la venganza ya había sido sembrada en nuestros corazones, y la tentación de hacerle pagar a Laura el daño que su padre nos había hecho era demasiado fuerte para ignorarla.
—Creo que no es una mala idea—intervino Lorenzo, levantándose del sillón con determinación.
El silencio que siguió a sus palabras era ensordecedor. Sabíamos que lo que estábamos planeando no era moralmente correcto, pero la sed de revancha nublaba nuestro juicio.
—No lo sé —respondí.
—¿Por qué dudas, Facundo? Laura no está nada mal, está muy buena. Además, creo que no podemos desaprovechar la oportunidad.
Finalmente, tratando de convencerme a mí mismo de que estábamos haciendo lo correcto, me aferré a la idea de que esto era una oportunidad que no debíamos dejar pasar. Sin embargo, también supe desde el principio que necesitábamos establecer reglas claras. No permitiríamos que esto se convirtiera en una cacería sin límites. Debíamos mantener el control, aunque ese control comenzara a parecer una ilusión frágil.
Después de ese día, nos comprometimos a acercarnos a Laura de alguna manera. Los días transcurrían como un río en pleno deshielo, rápido y desordenado, mientras intentábamos seguir adelante con nuestro plan. Sin embargo, conforme pasaban los días, las cosas comenzaron a salirse de control de maneras que no habíamos previsto. Cada vez que la veía, mi corazón latía con una fuerza inesperada. Verla sonreír, incluso por las cosas más simples, comenzaba a tener un efecto inesperado en mí. Su risa era como un eco que se instalaba en mi mente, reverberando con una intensidad que me sorprendía. A veces, me encontraba anhelando su presencia, deseando que nuestros juegos de venganza nunca hubieran comenzado. Pero ya era demasiado tarde para retroceder.
La sensación de malestar se arraigaba más profundamente en mi interior, como una sombra que se cernía sobre mis pensamientos cada vez que el recuerdo de ella se filtraba en mi mente. Cada momento con Laura parecía añadir una nueva capa a la confusión dentro de mí. El dije de mariquita, un objeto aparentemente insignificante, se volvía un símbolo de esa conexión que no podía negar. Era una pieza diminuta pero poderosa que desataba un torbellino de emociones dentro de mí. Me encontraba en medio de un laberinto de sentimientos, sin saber cómo salir de él. Cada vez que sostenía el dije entre mis dedos, una mezcla de nostalgia y deseo se apoderaba de mí. Era como si el dije fuera un imán que atrajera todos mis anhelos y temores hacia la superficie, revelando la profundidad de lo que estaba en juego.

ESTÁS LEYENDO
LOS DUARTE :EL ORIGEN #1
Teen FictionLaura nunca imaginó que un giro del destino la arrastraría al oscuro mundo de los Duarte, donde deseo y peligro se entrelazan. En un juego sin reglas, ella deberá enfrentarse a secretos profundos y pasiones prohibidas... ¿Será capaz de encontrar la...