capitulo 5 Facundo

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                                                            🐞

El día de la tragedia del Hotel Occidente...

Nos encontrábamos en la oscura oficina de Martín del Castillo. Los cigarros se consumían lentamente, arrojando sombras danzantes sobre la faz imperturbable del capo de la mafia. Mi hermano Lorenzo y yo estábamos de pie frente al imponente escritorio de Martín, listos para recibir instrucciones.

El ambiente estaba cargado de tensión, como si el aire mismo estuviera saturado de un presentimiento ominoso. El mobiliario de la oficina, ostentoso pero desgastado por los años, crujía bajo la presión del momento. La única fuente de luz provenía de una lámpara de escritorio antigua, cuya luz amarillenta apenas iluminaba los rostros en la habitación.

Martín, con su voz grave y sus ojos penetrantes, rompió el tenso silencio que había envuelto la habitación como una niebla densa.

—La situación en España se está volviendo más complicada de previsto, necesitamos expandir nuestros negocios y asegurarnos de que nadie interfiera

Asentimos en silencio, conscientes de la gravedad de la misión que se avecinaba. Mientras Martín delineaba el plan, el peso de la responsabilidad se hacía sentir con cada palabra que salía de su boca. Sabíamos que estábamos inmersos en un mundo de peligro y violencia, donde cada movimiento podía significar la diferencia entre la vida y la muerte.

La mafia, con sus tentáculos extendidos en negocios ilegales, requería expandirse para mantener su poder y dominio. Tomar el control de nuevos territorios era esencial para asegurar su supremacía y aumentar sus ganancias. Sin embargo, cada nuevo territorio representaba un desafío, con sus propias rivalidades y peligros latentes.

—La clave para nuestro éxito radica en la influencia, y eso significa que debemos tener el control de ciertos establecimientos claves en la ciudad -respondió Martin

Con mi rostro siempre en sombras, levantó la mirada hacia el

—Nos encargaremos de los negocios y aseguraremos nuestra presencia en esos lugares. Lorenzo asintió en acuerdo.

Martín, con una sonrisa sutil pero amenazadora, añadió

—Hay algo más, algo personal

Mis ojos se encontraron con los de Lorenzo, y su expresión reflejaba la misma intriga y preocupación que sentía yo.

—necesito que encuentren a una mujer, conocida en el valle de la prostitución como Yummy.

La fotografía cayó sobre el pulido escritorio de Martín con un suave golpe, y mis ojos se posaron en ella con curiosidad. La imagen de la mujer en la fotografía era hipnotizante. Sus ojos, profundos oscuros y enigmáticos, parecían contener un universo de secretos. Su cabello negro, corto sobre sus hombros, enmarcaba un rostro que irradiaba tanto inocencia como una fuerza interior indomable.

—La necesito de vuelta y con vida-respondió Martin

Asentimos en silencio, expresando nuestra lealtad y determinación.

—Entendido, jefe -ambos respondimos

Al salir de la imponente oficina de Martín, Lorenzo me miró con determinación.

—¿Dónde quieres empezar?—preguntó, sus ojos brillando con la intensidad de la tarea que teníamos por delante.

—Ella es una mujer del bajo mundo. Quizás podamos obtener alguna pista en el Hotel Occidente- respondí

El reloj marcaba las once en punto de la noche. Las nubes, pesadas y amenazantes, se arremolinaban sobre nosotros, como si el universo mismo estuviera conspirando en contra de nuestro propósito. Pero no podíamos permitir que el clima adverso nos detuviera.

LOS DUARTE :EL ORIGEN #1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora