Pov. Marcela
Estoy cien por ciento convencida, de que despertar con ella a mi lado es de las mejores cosas que he llegado a sentir en toda mi vida. Ella parece un ángel recién caído del cielo cuando duerme, quien diría que ese angelito me hizo el amor por horas.
La alarma había sonado hace cinco minutos, contrario a lo que cualquiera creería el haber estado así con ella la noche anterior hizo que mis energías estén al mil esta mañana. Moví un poco su cuerpo para que despertara, viendo que esto no iba a funcionar, me acerco a su rostro y dejo besos en este, viendo como reacciona en segundos con una gran sonrisa.
- Veo, que era verdad el mito del beso, en los cuentos de hadas.
Ella me sonríe de la manera más hermosa posible y se inclina hacia mí para volver a unir nuestros labios.
~ ¿Cómo dormiste? ¿Estás cansada?
- Dormí perfecta, es como si hubiera recargado energías ¿Tú?
~ Me siento genial.
Nos alistamos rápido, no podíamos llegar tarde otra vez y más con el humor que Armando tiene en las mañanas. Una vez en el auto comenzamos a charlar para aligerar el viaje, estaba pensando seriamente el mudarme a un lugar más cerca de eco moda, todas las mañanas tenía que salir unos cincuenta minutos antes, para llegar a tiempo y más ahora, que por la cara de mi chica y chófer personal, deducía no se iba a poder acostumbrar muy rápido. Sentí como posó su mano sobre la mia sacándome de mis pensamientos.
~ Yo creo, que la próxima mejor nos quedamos en mi departamento ¿si?
Asentí y reí por el tono de cansancio que estaba utilizando, ella es perezosa, le gusta dormir tanto como a Hugo las telas caras, esta rutina es demasiado para la pobre que con suerte se levanta a las doce del mediodía un domingo.
- ¿En el almuerzo vamos a comer con Hugo?
~ Claro, yo le digo.
- ¿Tienes mucho sueño?
~ ¿Tanto se nota?
- No linda, bueno solo cuando parece que te estás por quedar dormida, pero del resto, para nada.
Ella me sonrió y se acercó a darme un beso, no era arriesgado, seguíamos lejos de la empresa y a su vez estancadas en el tráfico.
Su teléfono comenzó a vibrar y el nombre de Mario Calderón apareció en pantalla, juro que intenté poner buena cara pero no hay que ser muy inteligente como para notar que no me salió.
Ella se acercó a mis labios y dio un rápido beso y luego contestó.
~ ¿Hola?
~ Si, todo bien ¿Qué necesitas?
~ No, no va a poder ser.
~ Porque ya tengo otros planes más importantes, Mario.
~ No tiene que importarte con quién, cuándo o dónde.
~ Si me disculpas nos vemos, estoy manejando.
Él parecía querer insistir en que se vieran pero ella simplemente le colgó.
~ Ay la gente... como es de molesta.
Puso su mano sobre la mia y suspiro viendo que el tráfico no disminuye para nada.
Mis pensamientos vagaban por todos lados, pero dos en especial parecían un parásito en mi mente "Ella ni siquiera dudo en ignorarlo""Armando, nunca hubiera hecho eso por mí".
ESTÁS LEYENDO
¿Y si...?
Fanfictionun ship algo raro y bastante rebuscado, pero que con la visión adecuada puede tener el mayor potencial. la idea surgió de un tik tok en el cual se presenta la teoría de que Marcela veía a Patricia como a algo más que una amiga y que a su vez Marcel...
