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Cata:

Cami y yo nos arreglamos y cuando estuvimos listas avisamos a los chicos, en el camino a el antro Cami me contó sobre su cita de ayer.

-es que Cata neta no entiendes, es súper caballeroso, se porto muy atento conmigo, me dio un ramo de flores preciosas y me llevo a comer a mi restaurante favorito; estaba nerviosa cuando le acepté la cita por que no nos conocíamos nada, pero ahora que lo conozco puedo jurarte que es mi alma gemela- dijo soltando un suspiro de enamorada, la perdimos.

- Cami solo has salido una vez con el, las flores es lo mínimo y el hecho de que a él también le guste el mar no significa que sea tu futuro esposo. Además te recuerdo, tú alma gemela soy yo- conteste sacándole la lengua, ella rodó los ojos y me abrazó.

Llegamos al antro y al vernos un guardia que había reconocido de Gabito nos hizo subir a la parte vip, en cuanto vimos a los chicos nos acercamos a saludar, le di un beso en la mejilla a Gabito y Nata pero me pareció raro no ver a Antonio, al parecer se vio obvio que lo estaba buscando por que Nata me codeo y señaló a lo lejos a Antonio en la barra pidiendo una bebida, yo me sonroje y el solo se rió mientras pasaba su brazo por los hombros de Camila.

-no te hagas la tonta Cata Catita, ve por tu hombre- dijo Gabito empujándome en dirección a donde estaba Toño; ¿y a este que le pico?.

Iba a ir a la barra a saludarlo cuando vi que se acercó una mujer a su lado y se pusieron a platicar... me sentí incomoda y decidí ir a la pista de baile, de todas maneras no creo que me haya notado.

Empecé a bailar sola cuando de la nada sentí unas manos en mi cintura, volteé a ver quien era pero la persona no me dejó, sentí como se acercó a mi oído y se me erizo la piel al oír su voz.

-¿ahora no saludas Catalina?, ¿acaso me quieres ignorar cuando ayer la estábamos pasando tan bien?- susurró con esa jodida voz tan sexy que tiene.

-no te había visto Antonio- conteste fingiendo indiferencia, la verdad es que me ponía nerviosa el hecho de que sus manos siguieran en mi cintura.

-mmmm pues yo a ti si te vi, además con ese vestidito que traes es imposible no verte- dijo en mi cuello con voz ronca. Mierda. Este hombre me pone mal.

-Toño apenas son las 11, ¿cuanto has tomado?- pregunté intentando separarlo de mi por que vi como unas chicas nos empezaban a grabar y no quería que la gente creyera cosas que nunca van a pasar.

- uno, dos, cuatro... poquito- dijo acercándose nuevamente, yo solamente lo jale fuera de la pista de baile y lo lleve al baño para que ya no nos grabaran. Mala idea.

-bueno, veo que alguien también tiene ganas, yo con gusto te las quito preciosa- dijo en cuanto cerré la puerta del baño; gracias a Dios no había nadie. Se empezó a acercar a mi y en eso se resbaló tirándome junto con el. No pude evitarlo y empecé a reír a carcajadas, él al principio parecía confundido pero después se empezó a reír también.

-tranquilo Romeo, ¿por que no mejor te mojas la cara con agua para que se te bajen esas ideas?- dije ayudándolo a levantarse, el me miro con una sonrisa coqueta y se acercó a mi otra vez.

-o por que no mejor... hago que tú te mojes- respondió otra vez con la voz ronca. Jamás me había puesto tan roja en mi vida.

-anda, lávate la cara- dije tratando de ignorar lo que me había dicho. El sonrío de lado pero no dijo nada.

Lo ayude a lavarse la cara y después de que lo viera un poco menos perdido decidí que era tiempo de salir del baño. Otra pésima idea.

Por la caída yo traía el vestido un poco subido y el cabello algo despeinado, y ni decir de como estaba Antonio. Cuando salimos vi como Camila nos volteo a ver y abrió los ojos, después nos señaló y Gabito y Nata también nos empezaron a ver. Rodeé los ojos y me acerqué a ellos.

LUNA- Junior H Donde viven las historias. Descúbrelo ahora