Eran de mundos diferentes y ambos lo sabían; eran tan imperfectamente perfectos el uno para el otro que el resto del mundo dejaba de importar. Al final del día solo ellos y la luna sabían lo mucho que se necesitaban mutuamente.
Junior h.
Me levante sintiendo una manos en mi cintura, me volteé con cuidado de no levantar a Antonio y miré su carita relajada.
Tenía unos ojos cafés que me volvían loca, unos labios perfectos, la manera en la que sus chinos caían por su frente me parecía casi poética y como su pecho bajaba y subía de manera tranquila me daba paz.
Sonreí viendo a unos colibríes en la ventana y sintiendo como Toño me apretaba más a él, si despertar a su lado era un crimen que me arresten de por vida.
Los ojitos de Toño se abrieron haciéndome sonreír todavía más, se acurruco en mi cuello y dejo un beso ahí antes de tomar mi mano abajo de las sábanas.
-si voy a despertar a lado de ti siempre pienso volverme inmortal- dijo todavía en mi cuello, yo reí y acaricié sus chinos antes de levantarme e irme al baño a peinar mi cabello. Después me asomé por la ventana subiéndome al sillón para ver mejor a los colibríes y escuché un clic. Volteé a ver a Antonio y me había tomado una foto.
-voy a subir esta foto para que todo el mundo sepa que tengo morrita- me dijo antes de darme un beso en la mejilla y meterse a bañar.
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Yo me quede pensando en que era todo esto. Ya paso un más mes desde que nos besamos en el camerino y todo era perfecto, Antonio es muy detallista y romántico; pero se me olvidaba que también era famoso. Yo trabajaba de vez en cuando de modelo para algunas marcas locales de Monterrey, pero eso no era nada a comparación de la fama de Toño.
Tenía una sesión de fotos para una marca de ropa en la tarde así que cuando Toño salió de bañarse nos fuimos a mi departamento para que yo me pudiera arreglar.
El ya había estado antes ahí así que se quedó en la sala y tomó un libro de la repisa que se había quedado leyendo la última vez que vino y espero a que yo estuviera lista.
-en serio entiendo si no quieres ir a una aburrida sesión de fotos, no me voy a enojar si prefieres hacer otra cosa- le dije por milésima vez, no quería que se aburriera; el solo rodo los ojos.
-nena ya te dije que no me importa, quiero estar contigo. Además quiero ver cómo es todo eso del modelaje- contesto tomando mis llaves y saliendo del departamento.
Llegamos a la agencia y se acercó Mikaela a saludarme, íbamos a modelar juntas como hacíamos desde pequeñas.
-Mika el es Antonio, Antonio ella es Mikaela- dije presentándolos, ellos se saludaron cuando llamaron a Mika para maquillarla. Yo me quede hablando con Toño hasta que se acercaron unas chicas a nosotros.
-¿tú eres junior h?- pregunto una de ellas sonriéndole coquetamente ignorando mi existencia, bufé y rodeé los ojos.
-si ese soy yo- contesto el algo incómodo tomando mi mano, en cuanto la chica vio esa acción se movió incomoda y yo sonreí triunfante.