En el año 113 d.C, la reina Alicent, casada con Viserys Targaryen, dio a luz a una niña, Daera, su última hija. Esta fue la hija pequeña del rey. Jinete de Tessarion, gran guerrera y la Targaryen más hermosa que ha existido. Casada con un rey y un p...
Los siguientes días fueron tranquilos: se comportaban bien y pasaban tiempo con sus hermanos. Incluso iba al septo a rezar. Un día, fueron a un orfanato a estar con los niños, Aegon jugando con los chiquillos y Daera contando historias y hazañas de su casa.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Cregan estaba ultimando los últimos detalles para su viaje al Norte en el patio de armas.
-Ya te vas- le dijo Daera.
-Si, alguien se tiene que ocupar de Invernalia.- se fundieron en un abrazo -¿Me haces un favor?-
-Si, lo que sea-
-Acuérdate de mi invitación para la boda- ella no lo entendió hasta que señaló con la cabeza a su hermano mayor, mirándolos con recelo desde una ventana. Ella le pegó un puñetazo en el hombro.
Por la noche habían quedado para salir a tomar para salir a tomar unas copas. Iban disfrazados. Cuando estaban apunto de entrar, Aegon se chocó con un borracho, tirando a ambos al suelo.
-¡Ey!, ¿qué te pas...?- el hombre vió la cabellera plateada del chico. Aegon rápidamente se disculpó, se tapó el pelo con la capucha y corrió de la mano de Daera a la taberna. El hombre los siguió. Ambos Targaryen pidieron una cerveza. El hombre se sentó en la mesa de al lado.
-¿Habéis escuchado los rumores sobre la salud del rey?- empezó a decir el hombre.
-Yo he escuchado que lo están envenenado la mano y la reina- dijo uno de los hombres que estaba con él, bajito y rechoncho.
-¿Y sobre los demás?- dijo otro, canoso.
-Los príncipes de Rocadragón están esperando otro vástago-
-Se nota en qué matrimonio estaba mejor- rió otro dando un trago a su copa. Su piel era como el ébano.
-Hablando de matrimonios, los hijos de sus altezas... ¿qué?- dijo el hombre del principio.
-Es verdad, la más pequeña está ya en edad casadera y mira a los demás- Aegon tensó la mandíbula. Su hermana le agarró la mano y pidió otra ronda.
-¿No es curioso que, desde que volvió la princesa Daera, el príncipe Aegon ya no viene por aquí?. Yo hasta había escuchado que se habían encamado. Y no sería su primera vez con un Targaryen. Pasó mucho tiempo con su tío, ¿no?-
Esto fue suficiente para Aegon, quién se levantó y agredió al hombre y se empezaron a pegar. Los echaron del bar. Fuera continuó la pelea.
-Ulf, tú puedes contra ese principito- le animaban sus acompañantes. Daera no sabía qué hacer. El tal Ulf sacó una pequeña daga que tenía guardada y le empezó a intentar atacar. Aegon iba muy ebrio e intentaba esquivarlo. Ulf rasgó el moflete derecho del príncipe. Daera reaccionó rápidamente. Sacó la daga que le había regalado su tío y agarró a uno de los hombres, amenazándole con el arma en el cuello.
-Si tu lo dejas en paz, yo también lo haré- le gritó al hombre. Este solo la sonrió, le hizo una reverencia y se fue. Los demás lo siguieron.
-¡Aegon!-
...
-¡Agh!- Daera lo estaba curando en su habitación.
-No te dolería sino hubieras empezado una pelea-
-Estaba defendiendo tu honor de la boca de ese pordiosero-
-Ya pero como padre o el abuelo se enteren adiós boda-
Aegon se dio cuenta de su error -Perdóname, no me di cuenta-
-Ey, ey. Lo único que importa es encontrar una buena excusa para está cicatriz-
-¿Dónde aprendiste a sanar?-
-En Antigua. El maestre me enseñó. Además, el tío Gwayne se hacía daño muy a menudo y yo le veía mientras le curaban.- dijo dando las últimas punzada -Ya estás-
Daera empezó a recoger sus cosas. Aegon se levantó y la agarró por las caderas y la besó.
-Aegon, no debemos. Si se entera el abuelo...-
-Que le follen al abuelo. Daera, yo te quiero a ti.- le acarició la cicatriz -La tenemos en el mismo sitio- rieron.
Aegon durmió toda la noche con Daera. No hicieron nada, solo estaban acurrucados, besándose.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.