CAPÍTULO 21

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✦ Asher

Desperté dos horas antes que Eloy. El silencio de la habitación se mezclaba con el murmullo lejano de la ciudad aún dormida. me lavé la cara, los dientes, y fui a la cocina.

Batía la mezcla para los pancakes con más fuerza de la necesaria. La masa salpicó el mostrador y me detuve, soltando un suspiro. Mis pensamientos regresaban, una y otra vez, a lo que le había dicho la noche anterior.

¿En qué estaba pensando? Me volví loco... la amo, pero ese no era el momento. No todavía.

Quince minutos después, con la bandeja lista y el aroma del café suspendido en el aire, volví a la habitación. La luz tenue del amanecer apenas se colaba entre las cortinas.

—Buenos días, Eloy. —Apoyé el codo junto a su almohada y dejé que mi voz la alcanzara despacio.

—¿Ya es hora…? —Se encogió un poco, como si quisiera aferrarse al sueño, y dejó escapar un suspiro lento.

—Lo sé, parece que el sol se ha quedado dormido. —Pero nosotros no podemos hacer lo mismo. Hoy es un día importante, ¿recuerdas?

Ella se estiró perezosamente, con los ojos aún entrecerrados.

—No sé cómo puedes estar tan despierto a esta hora...

—Me levanté temprano para que todo saliera perfecto. Además, te preparé el desayuno. —Acerqué la bandeja a la cama y la dejé frente a ella con cuidado. El aroma llenó la habitación mientras me quedaba allí, atento a su reacción.

—¿Desayuno? Vaya... no sabía que eras tan atento. ¿Quién eres y qué hiciste con mi amigo Asher?

Reí suavemente.

—No exageres. Solo quise ser amable. Después de todo, me salvaste la vida.

Elowin sonrió, medio avergonzada.
—No lo había pensado así. Gracias.

—Te dejaré comer tranquila, iré a vestirme.

Antes de levantarme, sentí su mano sujetando mi brazo. Su mirada tenía algo curioso, como si buscara una respuesta que ni ella entendía.

—Espera... soñé algo raro anoche. Soñé que me decías algo, pero no logro recordar qué era.

—¿Soñaste conmigo? Entonces sí que pensabas en mí —dejé caer, mirándola de reojo.

—¿Qué? No digas tonterías. —Bajó la voz. Sus ojos se demoraron en los míos un segundo más de lo normal.

—Bueno, ... —sonreí, poniéndome de pie.

—Oye, Asher... —me llamó justo cuando me  dirigía al vestidor —. Últimamente te he visto diferente… más tranquilo. ¿Dejaste de fumar?

—Sí, lo dejé. Fue por alguien muy especial… y porque quiero tener tiempo de sobra para seguir molestándote.

Ella rodó los ojos, pero sonrió igual.

—Fue la mejor decisión que pudiste tomar.

—Lo sé —me adentré en el vestidor sin mirarla—. Y aunque no lo creas, tú tuviste mucho que ver.

Elowin

El recuerdo de mi sueño seguía flotando en mi mente, como una imagen borrosa que se negaba a desaparecer. Pero no podía quedarme pensando en eso; hoy era el día de la competencia, y teníamos que ganar.

Terminé mi desayuno con rapidez y fui a ducharme. El agua tibia me ayudó a despejarme, aunque el nudo en mi estómago no desapareció del todo. Al salir, abrí la maleta en busca de algo que ponerme. Entre la ropa encontré un jean azul suave que no recordaba haber empacado y una blusa blanca de tirantes. Los combiné con mis tenis blancos. Al mirarme en el espejo, respiré hondo. Sencilla, pero lista.

DesilusiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora