Prólogo

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A lo largo de la vida atravesamos instantes luminosos y otros que nos ponen a prueba.

A veces, lo inesperado irrumpe sin pedir permiso y nos obliga a aceptar lo que no comprendemos. Llamamos a eso “las pruebas que nos envía la vida”. Lo mismo ocurre con el amor: llega sin aviso, se instala sin explicación y nos envuelve hasta el punto de no saber cuándo empezó todo.

Cuando lo reconoces, algo dentro de ti cambia. Empiezas a imaginar un futuro, a idealizar a esa persona como si fuera el centro de tu historia. Pero, de pronto, su comportamiento se vuelve distante; su mirada, ajena. Intentas entender qué pasó, sin hallar respuestas. Quisieras borrarlo, y aun así tu corazón insiste en recordarlo.

El amor, a veces, es justo; otras, no tanto. Aprendemos a ganar y a perder, a creer que estamos en la cima justo antes de caer. Cuando nos enamoramos, dejamos de ver con claridad. Olvidamos defectos, olvidamos a quienes nos aman... y a veces, incluso, nos olvidamos de nosotros mismos.

"Gracias a todos los que están leyendo esta novela. Espero que la disfruten enormemente".

DesilusiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora