Segundo libro de Inmune.
"Te protegeré, aunque eso signifique mancharme las manos de sangre."
- Donde Leo recuerda quien es en verdad y debe proteger a los suyos. Además de proteger al bebé que está en camino...
-Crossover de Teen wolf x saga crepús...
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Jacob corría a toda velocidad en medio del bosque en plena noche. Leo tenía su ropa guardada en el interior de su cazadora para no perderla mientras estaba agarrada en el pelaje de Jacob. Con su mano derecha enterró más sus dedos en su pelaje y como respuesta escucho una especie de ronroneo de parte del lobo.
Con una sonrisa se fue apoyando del todo contra su pelaje, disfrutando del calor y la suavidad que le brindaba. Los movimientos bruscos que hacía al correr no me molestaba del todo, era acaparado por la cazadora de Jacob.
Leo fue levantando la cabeza al notar que estaba disminuyendo la velocidad. Entre los árboles al fondo se podía presenciar un campo lleno de flores, pero por la oscuridad no se podía presenciar del todo el tipo de colores, solo el aroma dulce de estas. Fue bajando de su lomo cuando se detuvo colocándose bien la falda como colocándose encima de los hombros la cazadora de su novio. Mantuvo una de sus manos en el cuello del lobo hasta ponerse frente de él para poder ver sus ojos enormes que la observaba con una intensidad que la dejaban sin habla.
-Te dije alguna vez que tu lobo me parece el más precioso de todos? - pregunto y este se acercó más hasta apoyar su cabeza contra su pecho, estaba haciendo una especie de ruido parecido a un ronroneo.
La chaman lo abrazo con todas sus fuerzas por unos largos minutos, los cuales fueron eternos para ella y por la calor la hicieron sentir algo de sueño. Jacob se fue alejando poco a poco. Los huesos del lobo tronándose hicieron que Leo se estremeciera del dolor, pero solo fue unos segundos que tardó en cambiar y quedar desnudo enfrente de ella. Le fue imposible evitar echar mirar su cuerpo musculoso.
-Dame los pantalones, por favor - le susurro dándole una mirada intensa a la chaman.
La morena algo torpe abrió más su cazadora para poder entregarle los pantalones. Intentó desviar la mirada para darle algo de privacidad, pero no podía quitar la mirada de sus movimientos. Su espalda se tensaba cuando se agachaba y se colocaba los pantalones, cuando volvió a estar erguido ella automáticamente roja, le entregó la camisa de botones.
-No tranquila, me quedaré así - le sonrió a la vez que se acercaba a ella pasando su brazo por sus hombros atrayéndola consigo para que cogiera calor.
-Que hacemos aquí? - le preguntó pasando su brazo por la cintura de este mirando el lugar - Al final de todo me vas a raptar?
-Si te dejas raptar ya no sería como tal - la risa de Jacob le hizo sonreír genuinamente -. Te traje para darte una sorpresa. Me hubiera gustado que fuera de día para que lo vieras mejor pero no pude esperar mucho tiempo.
-Incluso de noche me encanta - murmuró mientras apoyaba la cabeza sobre el hombro de su pareja -. Tiene un dulce olor el lugar.
-Son Irís de Douglas - susurro a su vez que apoyaba sus labios contra su cabeza y acariciaba su brazo - También hay amapolas, naranjas. Ven conmigo.