- Veintiséis -

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Pov’s Jacob

Me crucé de brazos contemplando el edificio que tenía delante. La gente que era de mi edad o un poco más mayor como más pequeño salían corriendo por la puerta o en grupos. Las risas no faltaban y los comentarios ofensivos que de las clases que habían tenido durante el día. Recuerdos me venían en la cabeza cuando era humano, con Quil, Embry… Mis hermanas. La nostalgia me invadió por un segundo y me hizo preguntar: Leo se abría fijado en mi si no hubiera sido lo que soy? Si los dos hubiéramos sido humanos? Me abría fijado yo acaso? Intenté quitar esos pensamientos intrusos para centrarme en lo que veníamos.

Con molestia mire a Embry. Estaba guiñando el ojo a más de una que pasaba por nuestro lado, más pequeñas. Era un grupo pequeño pero se les notaba de lejos lo emocionadas que estaban y entre murmullos diciendo lo guapos que estábamos, parecían crías. Leo habría hecho lo mismo? Cuando se giró hacia mi alzó los hombros divertido.

-Que pasa?

-Vamos a lo que venimos o me largo?

-Bien, bien. Que aguafiestas, tío - se despegó de mi coche y lo seguí de cerca ignorando las miradas de las féminas que pasaban por al lado.

Entramos al instituto caminando por los pasillos hasta el segundo piso. A medida que avanzamos tuve la sensación de que nos estaban observando. Con disimulo miré hacia atrás de mi viendo una sombra al final del pasillo escondido entre los casilleros.

Trague en seco y force el paso hasta estar al lado de Embry. Se paró en una clase, pico dos veces antes de entrar y cuando visualice de quién se trataba me sorprendí.

-Pero bueno, al fin se indignan en pisar mi clase jóvenes fugitivos? - el tono bromista y amable del profesor Jonh me saco una sonrisa en la cara, pero también me estaba confundiendo del porqué estábamos aquí.

-Cuando tus clases dejen de ser aburridas, viejo - soltó de repente Embry mientras se acercaba y le daba un apretón de manos.

El hombre solo se rió. Su mirada clara pasó por mi y se acercó a mí para darme la mano cual no denege.

-Vaya Jacob, si has cambiado - este señor se me acercó estrechándome la mano cual acepte con una sonrisa algo nerviosa.

Cuánto hace que no lo veía? Más bien, ¿cuánto hace que no pisaba el instituto?

-Me alegra verle de nuevo - admití y el sonrió mucho más mostrando sus hoyuelos en sus mejillas, incluso sus ojos claros como el cielo brillaron emocionados, no pude evitar compararlo y ver ciertos rasgos en Leo.

Era el único de todo el edificio que no era nativo, incluyendo algunos estudiantes que eran mestizos o algunos de intercambio.

-Bueno, ¿qué ola os ha traído a este punto de la escuela muchachos? - se alejó de mí para volver a su escritorio a seguir recogiendo.

Inmune: Chaman | Jacob BlackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora