Estamos en el autobús. Vamos todos sentados, en silencio. Seguro que estamos pensando lo mismo, que nos ha mentido y destrozado algo muy bonito que nos podía haber pasado.
-Es que tio, es mi primo
Dice Pablo
-ya...
Le comprende chris.
-Es que no me esperaba de el eso... siempre ha sido un buen chico, una buena persona.
Todos asentimos con la cabeza.
-Es un...
Javier da un codazo a chris para que se calle. Señala más adelante. Ahí está luis, llorando.
Se da la vuelta y nos ve.
Faltan tres paradas para acabar el trayecto pero luis se baja en esta.
Ahí le esperan sus nuevos amigos. Que le reciben entre risas y aplausos.
Luis no deja de llorar.
-¿Y si nos bajamos también?
Pregunta Pablo
-¿para?
Me intereso.
-para preguntarles de que van.
-va
Y nos bajamos corriendo ya que el autobús ya estaba como para irse.
-¿Qué pasa? ¿quien os ha invitado a la fiesta?
Se burla lorena
-nadie, pero nos acoplamos
Dice mai muy tranquila.
-Vale, pero bueno... oye que pena ¿no?
Esta vez es Ángela la que habla
-¿Por?
Pregunta Flavia muy ingenua.
-que no podáis ir a Londres.
-Es para darte tortas a dos manos hasta que sean impares
Le digo furiosa.
-atrévete.
-No me importaría romperte la nariz ya que no pude la última vez.
Se abalanza sobre mi. Pero yo la esquivo, por lo que cae al suelo.
Todos se ríen, incluido luis.
-¿tu de que te ríes? ¿quieres que te deje? Pedazo de pringado...
Yo nunca dejaría que me tratasen así, y aun menos alguien que se supone que me quiere.
Aunque es obvio que ella se está aprovechando del pobre luis. Ahora me da pena.
Parece que el también comprende que nadie debe tratarle así. Ni su novia, ni nadie.
Así que se disculpa con el discurso más torpe pero bonito que he oido.
-chicos, lo siento. Fui un **palabrota** . Me comporte como el tío... no me acuerdo como se llamaba, mmm... el de cuento de Navidad. Ese que dice "paparruchas" Bueno, pues eso que fui un egoísta. Pero estos fantasmones me han hecho darme cuenta de que estuvo mal.
-No pasa nada.
-Nadie va a Londres. Lo siento chicos. Lo he fastidiado todo.
No se que me paso, normalmente no suelo perdonar rápido pero fui y le abrace con todas mis fuerzas. Después le plante un beso en la mejilla, lo que hizo que se pusiera rojo.
Uno a uno le fueron perdonando.
Eso sí, nos debe un viaje a Londres.
Al llegar a casa contamos lo sucedido.
Los padres nos dijeron que no pasaba nada, que nos pagaban ellos el viaje.
¿QUÉ?
si, nos pagan el viaje porque hablaron con la directora. Nos lleva a Londres a tocar pero con la condición de que paguen los adultos el viaje.
Al final todo sale bien...
-Mery, ¿mañana quedas?
-Sí claro, chris
-te tengo que contar esa cosa...
Me muero de intriga. Debe de ser importante porque cada vez que la nombra se pone pálido.
Quedamos para el día siguiente.
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