Rainelis
Me levanté con sudor en mi frente, mi pecho subía y bajaba intensamente.
El sueño, ese maldito sueño.
Me tiré al piso a llorar sin importarme raspar mis rodillas. Había enloquecido hasta en mi propio sueño.
- D-Dios mío, no puedo creerlo. - lloriqueaba y lloriqueaba.
Mi cerebro reproducía una y otra vez la imagen de yo golpeando a Alondra sin parar.
Eso me estaba haciendo enloquecer, ¿cómo podría soñar con algo así?
Balbuceaba cosas sin sentido, intentando calmarme, pero solo lo empeoraba, no estaba tranquila.
- ¿Rai? - su voz sonaba preocupada, suave y adormilada. No respondí nada.
Yo solo seguí llorando, arrodillada en el suelo, estaba traumada.
Sentí unos brazos abrazarme con calidez, gire un poco mi cabeza y allí estaba ella, Alondra, recargando su cabeza en mi hombro y susurrándome algo que no podía entender para intentar calmarme.
- Estoy aquí, no te pasará nada. - me abrazo y no pude evitar soltarme a llorar con ella.
- Y-Yo.. - trataba de decir, pero las palabras no se formulaban.
- Shh, relájate. - me dio un beso en la frente, eso se sintió tan bien.
Alondra me tomó del brazo para dirigirnos a la cama, me acostó y se colocó encima de mí acostándose.
- Cuando te calmes podemos hablar, ¿de acuerdo? - asentí mientras escurría moco por mi nariz. Ella tomó un pañuelo y comenzó a limpiarme delicadamente.
Mi respiración disminuía y se convertía en una más calmada, mis ojos estaban un poco sensibles y rojos.
- Rai, ¿quieres hablar conmigo? - preguntó. Asentí rápidamente.
- Soñé que te encontraba teniendo sexo con Angie y te golpeaba brutalmente. - dije aferrándome más a ella.
- Rai, sabes que eso nunca pasará, nunca te haría eso porque yo..
- ¿Tú?
- T-Te amo.
Lágrimas por mis mejillas comenzaron a caer. Por fin lo que más había anhelado, estaba sucediendo.
Me dijo que me ama, Alondra me ama.
Me abalancé hacia ella para llenarle la cara de besos. Me sentía muy feliz.
Quien diría que unas simples palabras pueden cambiarme tanto.
- Dios mío, te amo, te amo tanto Alondra, te lo podría decir mil veces si son necesarias. - nos fuimos acercando hasta que nuestros labios se juntaron y nos hundimos en un beso.
- Te amo Rai. - sonrió.
- No tanto como yo.
Esta mañana, había sido la mejor de mi vida, nunca la olvidaría, porque esto fue lo que tanto pedía todas las noches antes de dormir.
"- Por favor, solo pido que Alondra me ame. -"
Y hoy todo era realidad, nada había sido un sueño o producto de mi imaginación.
- Dilo de nuevo. - pedí, deseando por ser volver a escuchar un "te amo".
- Te amo Rai, te amo te amo y te amo.
YOU ARE READING
YOU'RE MINE
FanfictionCada paso, cada mirada, cada respiración es mía. No hay rincones donde puedas esconderte, no hay libertad fuera de mi control. Te amo, te poseo, y jamás dejaré que escapes. Eres mía, Alondra, ahora y siempre. Siempre le suplicaba que me dejara ir. Q...
