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El comienzo de algo.
Alissa.
El sol de la mañana, aún suave y tibio se filtra a través de las cortinas blancas del dormitorio. Al sentir los rayos en mi cara me remuevo y abro mis ojos lentamente, estirando mis brazos con un suspiro.
El aroma a café recién hecho llega a mí sistema y esa es una invitación silenciosa a comenzar el día.
Me siento en la cama y al voltear veo al ruso quien duerme plácidamente, el cabello negro y despeinado crea un contraste con las sábanas blancas y su rostro luce sereno mientras la luz del sol ilumina suavemente su cabello dando una imagen digna de admirar.
Me acuesto a su lado y por inercia toco su rostro el cual se siente demasiado suave, sonrió al verlo así y con cuidado me levanto para no despertarlo.
Entro al baño donde me lavo el rostro y cepillo mis dientes, me ducho y coloco una ropa sencilla para salir de la habitación. Bajo hasta la cocina donde me encuentro con Liam quien sirve café.
—Buongiorno principessa.
El me extiende una taza y un plato con galletas.
—¿Como te sientes?.
—Ignorando que una pared me cayó encima, algo perforó mi abdomen y tengo cicatrices por todos lados —cuenta con sus dedos—. Bien, estoy bien.
Suspiro y doy un sorbo al café.
Unos pasos se escuchan por el pasillo y caundo volteo veo a Analía quien luce somnolienta, saluda con su mano mientras toma asiento a mí lado y Liam toma una taza de café la cual deja sobre la isla de la cocina justo delante de ella.
—Gracias —musita y el sonríe.
—Las dejo.
El sale de la cocina con la taza en sus manos y miro a mí hermana quien parece evitarme. Luce ida y me extraña que no tenga ni un rasguño, mi madre tienen muchos y moretones mientras que ella está en perfecto estado.
—Lo que dijo Matteo —ella me mira—. Yo intenté que...
—Tranquila, no debes contarme si no quieres.
Ella niega.
—Alissa escuchame —me calla—. El no es... Una mala persona.
Tomo aire llenándome de paciencia.
—Se que estás confundida —toco su hombro—. Pero si es una mala persona. Te secuestro a ti y a mamá, abuso de ti...
—¡El no abuso de mi! —las lágrimas llenan sus ojos—. ¡Valenttino si lo hizo!. ¡Pero el no!.
Aparto la mano mientras la miro confundida. Por Dios santo que está mierda no sea cierta por favor.
—De que estás hablando.
—Valenttino empezó a violarme desde que nos llevaron a ese lugar —cuando habla siento que algo corta mi garganta—. Pero Matteo me aparto de el, me llevo a un sitio donde no podía entrar y me mantuvo a su lado.
—Estas confundida.
—¡No lo estoy! —se levanta—. ¡El no es malo!.
—¡No sabes lo que dices!.
—¡Si lo sé! —empiezo a respirar hondo—. Te extrañe, me preocupe por ti. Pero entiende que debo volver con Matteo. Necesito estar a su lado.
Cubro mi rostro con ambas manos y escucho sus sollozos, «¿Que mierda está pasando?» Tomo aire y vuelvo a mirarla, ella está roja del enojo, tristeza o ambos pero luce decidida con sus palabras.
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El Legado De La Mafia
ActionUn mundo, una historia, un legado. . Desde la creación de la mafia familias han dominado el bajo mundo durante generaciones. Mismas que cuentan con secretos oscuros, traiciones mortales y amores prohibidos que se entrelazan en esta apasionante histo...
