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Un ultimo adiós.
James.
Las puertas del palacio se abren cuando llego y en la sala principal veo a Liam en el sofá con los pies de Alissa sobre sus piernas.
Sus ojos me detallan pero aparta el rostro con rapidez lo que me hace sonreír.
—Celosa te ves aún mejor Evans.
El que arrugue las cejas me causa más gracia por lo que subo las escaleras hasta mi habitación donde veo a Alex dormir.
Sin camisa o frazadas encima y con la temperatura al máximo.
«En definitiva es mío»
Sin hacer ruido tomo asiento en el sofá cubriéndome el rostro con mi brazo y mi mente reproduce recuerdos en los que hace mucho no pensaba.
«—¿Que has dicho? —murmure, y Liam alzo el papel en su mano.
—Alissa esta embarazada —musito»
Sus gritos pidiendo que la soltara y el sonido del corazon de mi hijo latir al compaz del mio.
«—¿Crees que es muy pronto para hablarle? —pregunto, acariciando su vientre.
—No —conteste admirandola—. Puedes hablarle cuanto quieras dulzura»
Los momentos del embarazo, buenos y malos, me hacen suspirar.
«—No quiero que esto suene como una despedida —advirtio sacándome una sonrisa.
Y sus labios temblaron por los nervios.
—Manten siempre presente, que en este mundo lleno de drogas —musite—. Tu sismpre serás mi adicción favorita Evans»
Los besos, su cuerpo contra el mio, sus ojos y su voz en mi odio. Pensarla hace estragos en mi.
Antes, ahora y siempre.
No importa cuanto pase, siempre será una completa adicción para mi.
«—Promete que no dejarás que me lleven de nuevo —pidio aquel día—. Promete que vas a cuidarme para que esté bien James. Así tengas que morir».
Su voz temblorosa y sus ojos, con ese miedo que me torturaba.
«—Se termino para ambos, Underboss»
Y ese día.
Ese maldito día donde me miro por última vez, donde, después de ver como sus labios se movían, queriendo decir mi nombre, la vi desplomarse.
La vi, la tuve en mis brazos, con su vida escapándose por mis manos.
Ese desespero de saber que la perdía, el dolor en mi pecho y aquel miedo por saber que no pude protegerla.
Me atormentaba.
Hasta ahora.
—¿Papi?
Sin prisa me levanto y veo a Alex bajar de la cama y caminar hasta mi dirección.
Toma asiento a mi lado y me observa con los ojos tan abiertos como es posible, lo que me permite detallarlo.
Son grises, hasta la mitad de su iris, quiza un poco más, y toda la pupila, esta rodeada de ese dorado intenso que la caracteriza. Como una lucha sobre quien es mas dominante.
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El Legado De La Mafia
RomanceUn mundo, una historia, un legado. . Desde la creación de la mafia familias han dominado el bajo mundo durante generaciones. Mismas que cuentan con secretos oscuros, traiciones mortales y amores prohibidos que se entrelazan en esta apasionante histo...
