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Amargura.
James.
Dos semanas, catorce días, 1.776 horas y 106.560 minutos de esta maldita tortura que no ha dejado de atormentarme.
He hecho todo lo que he podido y nada me da resultado, he matado, buscado e interrogado pero aún no consigo nada que sirva para encontrarla y su ausencia me tiene al borde de la locura.
Alissa es lo único que me importa en la vida y estar lejos de ella me enloquece. No tengo respuestas, ya me quedé sin ideas y el cansancio no me deja pensar bien las cosas pero me rehusó a detenerme.
—Pase —hablo cuando tocan la puerta.
Liam entra con una taza de café en sus manos y la deja en el escritorio tomando asiento también.
—Deberias descansar —sugiere—. Tú mente no funciona bien si está aturdida.
Calla cuando no digo nada «No puedo». No puedo quedarme quieto o dormir como si nada estuviera pasando, necesito encontrarla y no lo haré si no hago nada.
—¿Algo de utilidad? —lo miro.
Asiente pasándome unos papeles que leo por encima.
—Esa es la mansión de la foto —explica—Aún estoy averiguando dónde queda pero con Luck pudimos reconstruir la fotografía y tener claro como es.
Asiento mirando el lugar.
Los dos leemos una vez más la información que tenemos hasta que la puerta se abre dándole paso a Luck quien nos mira con la cara roja y los ojos empañados.
—Chicos...
Calla acercándose para instalar su laptop a las pantallas y nos mira antes de reproducir el video que llega a todas las pantallas.
—¿Quieres decirle hola a James Alissa? —empieza—. O quizás cuanto lo extrañas.
Su imagen llega a mis ojos y los dos me miran mientras no puedo apartar la vista de la pantalla. Aprieto mis manos y siento como si me abrieran la piel al verla en ese estado.
Está más delgada, con moretones y los piquetes en sus brazos son excesivamente visibles lo que me obliga a respirar hondo intentando conservar la compostura.
—Dile todo lo que hemos hecho contigo amore. Cuanto has disfrutado mis besos, mis embestidas y cuanto añora tu cuerpo las dosis de mi creación.
Cuando toma su rostro siento algo inexplicable en el pecho y debo apoyarme del escritorio. No es dolor, es rabia lo que me ahoga.
—Cuentale cuantas son las lágrimas que has derramado. ¡Hazle saber cuánto has sufrido Alissa!.
Liam posa su mano en mi hombro y no sé cómo reaccionar. «La está lastimando». Está dañando lo que amo, lo que me pertenece y eso hace que todo mi cuerpo se tense y el corazón me palpite con más fuerza por el enojo que me genera.
—Para que así sepa que esto apenas está empezando.
Luck quita el vídeo y ninguno dice nada. Intento respirar pero hasta eso se me complica, me dejo caer en la silla con las manos en el rostro y aprieto mis manos en mi cabello queriendo morir.
—James...
—Largo —gruño—. Los dos.
Cuando salen tiro la cabeza en el respaldo de la silla y siento que todo me pesa, respirar duele y la cabeza me palpita «Hijo de puta». Mil veces hijo de puta.
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El Legado De La Mafia
AzioneUn mundo, una historia, un legado. . Desde la creación de la mafia familias han dominado el bajo mundo durante generaciones. Mismas que cuentan con secretos oscuros, traiciones mortales y amores prohibidos que se entrelazan en esta apasionante histo...
