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Viajes.
Alissa.
Mis ojos se abren con lentitud y estiró mis brazos con un suspiro.
Tomo asiento en la cama mirando a James dormir a mi lado, el cabello negro luce mucho más oscuro en las sábanas claras y su piel pálida resalta de una hermosa forma.
Una sonrisa curva mis labios y los ojos me pican por las lágrimas.
Tengo tanto que agradecerle, me busco, rescato y ahora lucha por curarme. Y el solo recordar todo lo que sufrí me hace suspirar por el dolor, por lo que inevitablemente quiero ponerle un pedestal donde repose por el resto de mi vida.
—Te demandare por acoso si sigues mirándome así. —susurra.
Una risa escapa de mis labios y beso los suyos.
—Te adoro. —sonrio.
—Despertaste de buen humor dulzura —me lleva hacia el—. Me alegro de eso.
Asiento.
—Tenerte a mi lado me pone feliz.
Ahora es el quien reí mientras me subo sobre su torso, vuelvo a besar sus labios y mi corazón se acelera cuando pasea las manos por mis muslos.
Pero el que me suelte me confunde.
—Increible —musita—. Han pasado más de cinco minutos y Liam no a aparecido con su típico escándalo.
Asiento y vuelvo a apoderarme de su boca para devorar sus labios ansiando el sexo matutino que termina en la mierda cuando la puerta se abre de par en par.
—Hablaste muy rápido —resoplo.
—¡Buongiorno Tortolos!.
Adoro su acento, su voz y a él pero aborrezco que arruine mis momentos.
—Voy a cambiar esa puta cerradura —lo amenazo.
—Pues romperé el techo y les caeré encima.
James me baja de el y Liam nos pasa una taza de café a cada uno por lo que lo miro extrañada.
—¿Que mosca te pico hoy Rossi?.
El rubio me acribilla con los ojos lo cual me causa gracia, el solo le trae café a James y con sus medidas específicas: negro, puro y sin una pizca de azúcar.
—Quise empezar bien mi mañana —comenta—. Tengo el presentimiento de que hoy será un buen día.
Por un momento siento miedo de que el café sea igual que el de James y terminé con un amargo sabor en la boca por lo que vacilando le doy un sorbo sintiendo todo lo contrario.
«Desgraciado ¿Hay algo que no pueda hacer bien?».
Alza sus cejas con picardía al saber que me gustó y termino acabando con la tasa mientras James se ducha.
El ruso sale ya vestido y los dos nos quedamos embelesados mirando lo bien que se ve, he notado que siempre va de negro con camisas de mangas y chaquetas pero que lleve el cabello desordenado nos pone a suspirar a ambos.
—No se a quien de ustedes dos le gustó más. —sonrie.
Liam vuelve a suspirar y yo sacudo la cabeza para salir del trance y mirar mal al italiano.
—Yo no se quién de los dos te gusta más a ti.
—James. —dice sin dejar de mirarlo.
El ruso no está atento a sus palabras por lo que luego de secar su cabello se acerca para dejar un beso en mis labios y sacudir el cabello de Liam antes de salir de la habitación.
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El Legado De La Mafia
RomanceUn mundo, una historia, un legado. . Desde la creación de la mafia familias han dominado el bajo mundo durante generaciones. Mismas que cuentan con secretos oscuros, traiciones mortales y amores prohibidos que se entrelazan en esta apasionante histo...
