Capitulo 39

209 34 7
                                        

━━━━━━ ∗ ⋅♛⋅ ∗ ━━━━━━

Sottocapo.

Alissa.

El trayecto a sido silencioso, el italiano fuma con calma mientras mantiene los ojos cerrados, han pasado dos horas y ya se fumo media caja de cigarros.

—Tu mirada invade hasta lo más profundo de mi alma —cuestiona haciéndome reír—. Se que soy excesivamente atractivo pero me agobias principessa.

Me levanto de mi asiento para ubicarme a un lado de el, apoyo mi cabeza contra su hombro y Liam sujeta mi cintura luego de dejar un beso en mi cabello.

Yo estoy asustada y el luce bastante ansioso.

—Los extrañe tanto —dice hablándole a la cajetilla de cigarrillos para darles un beso—. Son lo mejor de este puto mundo.

Rio y el me mira enojado.

—Diario fumas más de siete cigarrillos. —asiente

—Pero en Rusia no pude hacerlo. Mi madre me mataría.

Me ofrece uno con una sonrisa en sus labios. Lo acepto sin decir nada y al tenerlo en mis labios lo enciende. Ambos empezamos a dar caladas en tanto el humo se dispersa por el Jet impregnando el ambiente con nicotina.

Ahora estamos solos aquí, volando de camino a otra puta fiesta, con miles de probabilidades entre las cuáles más del 85% son malas, sin mencionar que mañana es su cumpleaños y en vez de una fiesta tendremos una posible casería.

—Nos imaginé de mil formas —rie—. Pero ninguna se trataba de ir con esos imbéciles a una de nuestras tantas misiones suicidas.

—¿Nos imaginaste? —el me mira con coquetería—. Liam...

—Eres un pecado andante muñeca. Pero tranquila, no está en mis códigos —suspira—. Adoró a mí terroncito de hielo y no sé si lo sabes pero las torturas rusas son lo peor que existe.

«Me lo han dicho».

—James me mataría —si, no lo dudo—. Pero si, lo hice muchas veces.

El ríe cuando lo miro con seriedad.

—¿Que? Mentiría si lo negará.

«Promiscuo».

—Dijiste códigos

Vuelve a mirarme.

—Se a donde va esto. Así que iré por whisky, parlas más que un loro y no puedo dejar que mi garganta se seque.

Me acuesto en el sofá del jet y poco después regresa con una botella de Jack Daniel's, dos vasos y otra caja de cigarros.

Sirve los tragos y antes de dármelo levanta mis piernas para tomar asiento. Las pone sobre las suyas y me pasa el vaso.

—Códigos entonces —bufa y se empina el tragó

—También conocido como mandamientos.

Respira hondo para hablar.

—En la creación de la mafia tres reglas le fueron dadas: Nunca debes traicionar ninguno de los secretos de esta Cosa Nostra. —menciona—. Nunca debes violar a la esposa o a los hijos de otro miembro. Y nunca involucrarse con narcóticos.

Yo asiento dejando que el licor queme mi garganta. Además de ésos hay otros diez.

—Uno: Prohibido prestar dinero directamente a un amigo. Si es necesario hay que hacerlo a través de una tercera persona. Dos: No desear a la mujer del prójimo.

El Legado De La Mafia Donde viven las historias. Descúbrelo ahora