Where do I go with nowhere to turn to?
Aquel príncipe arriesgó todo, solo para volver al principio. Kang Taehyun, primogénito del Rey y dueño de los siete mares, estaba de vuelta a la orilla donde comenzó todo y donde no esperó que se acabaría. Se s...
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Sentía que todo su cuerpo se volvía más pesado, se sentía tan extraño y diferente que comenzó a despertar. Sus ojos se abrieron lentamente, los sentía pesados y no sabía en dónde estaba o con quién.
— Pensé que ibas a tardar más tiempo en despertar — logró escuchar a alguien — , veo que no fue así — se giró un poco para que el príncipe lo viera.
— ¿Cómo te sientes? — preguntó Soobin, su mano apretando la de Tae con suavidad. Sus ojos reflejaban el temor y la preocupación. El príncipe hizo un ademán indicando que estaba bien
Tae parpadeó varias veces, tratando de enfocar su visión, mientras trataba de procesar la información. Yeonjun y Soobin volvieron su atención al pequeño bote que estaba a la orilla del río, estaban desesperados, tratando de averiguar cómo funcionaba. Soobin revisaba los remos y las cuerdas, mientras que Yeonjun inspeccionaba el casco del bote para asegurarse de que estaba en condiciones de usarlo.
— ¿Qué es lo que hacen? — se enderezó apoyándose un poco en la arena ¿por qué estaban ahí? ¿Y cómo era que podía hablar?
— Tenemos que salir de aquí antes de que los guardias nos encuentren y nos lleven con Kai — respondió — . No es seguro quedarse aquí.
Soobin asintió, su expresión reflejaba la urgencia de la situación.
— ¿Salir de aquí? ¿Y qué pasa con Jake, Sunoo, Ni-Ki y los demás? Están en peligro, no podemos simplemente abandonarlos — dijo, su voz llena de confusión y angustia.
Yeonjun frunció el ceño, sabiendo que no tenían mucho tiempo.
— Tae, sabemos que estás preocupado por ellos, pero en este momento necesitamos ponerte a salvo primero. No podemos ayudar a nadie si nos capturan aquí.
— Eso no es justo — replicó Tae con frustración — . Ellos necesitan nuestra ayuda. No podemos dejarlos, son nuestros amigos.
Soobin, estaba igual de preocupado, pero trataba de ser racional, añadió algo más.
— Te prometemos que encontraremos una manera de ayudarlos, pero ahora mismo, si no nos movemos rápido, todos estaremos en peligro. Por favor, confía en nosotros.
Tae negó con la cabeza, sus ojos llenos de desesperación.
— No puedo...no puedo dejar que les pase algo. Jake, ese chico que llegó, Sunoo y Ni-Ki...son-son como nuestra familia. Tenemos que hacer algo.
Ambos amigos se miraban aun nada convencidos de la petición de su príncipe, Soobin iba a querer decir algo, pero fue detenido nuevamente por el pelirrojo.
— ¡No! — gritó Tae, levantándose bruscamente — . No podemos irnos, no de esta forma. ¡Jake y todos los demás están en peligro! ¡No podemos abandonarlos!
Yeonjun, también frustrado y preocupado, intentó mantener la calma, pero su voz salió más firme de lo que esperaba.
— Tae, príncipe, tienes que entender la situación. No podemos ayudarlos si nos capturan aquí. Tenemos que ir con tu padre, el rey del mar, para que intente retirar la maldición que tienes. Si no lo hacemos, estaremos todos en aún más peligro.