CAPÍTULO 28

41 6 12
                                        

— Tengo hambre

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

— Tengo hambre...¿no Jeonghan ya debería haber llegado? Él no suele ser impuntual — Beomgyu hambriento se sentó en una esquina sobando su estómago que gruñía levemente.

— Es raro que aun no haya llegado — por lo poco que comenzaba a conocer a Jeonghan se veía que era una persona puntual — . Espero que no le haya pasado nada — Soobin miró a la puerta con algo de nerviosismo.

De repente, la puerta se abrió de golpe, y un hombre elegantemente vestido entró, seguido de Jeonghan y Joshua. El recién llegado,alertó inmediatamente a todos los presentes, y él parecía fuera de lugar entre la confusión. Su presencia era imponente ante los demás.

— Lo siento por la interrupción, y por la tardanza — , dijo Jeonghan con la cesta en mano — , pero el príncipe nos ha seguido porque escuchó nuestra conversación.

— ¿Qué hace él aquí? ¿Y por qué debería confiar en él? ¿Qué lo hace diferente de los demás que nos persiguen? — Yeonjun frunció el ceño.

Heeseung alzó las manos en señal de rendición, mostrando que venía en paz.

— Entiendo su desconfianza, pero lo que quiero es ayudar. Sé que el príncipe Kai está tras ustedes, y tengo un plan para sacarlos del reino antes de que sea demasiado tarde.

Las palabras del príncipe causaron un murmullo de incredulidad. Ni-Ki miró a Sunoo, quien parecía igualmente escéptico.

— ¿Por qué querrías ayudar a unos simples fugitivos? No hay nada de lo que puedas sacar provecho de nosotros.

— Sí, — Beomgyu, con una sonrisa burlona, agregó — ¿por qué arriesgar tu estatus real por nosotros? Suena muy sospechoso, seguro que dobles intenciones has de tener.

Heeseung dejó escapar una risa suave que alivió un poco la tensión.

— No es así, realmente lo que quiero es llevarlos a mi reino, un lugar donde no los encontrarán. Solo necesito que confíen en mí por un momento

— ¿Y cómo sabemos que no es una trampa? — replicó Yeonjun — . Tú, de todas las personas aquí, no tiene la mínima idea de lo que es ser perseguido por guardias.

— Tienes toda la razón, pero si me permiten ayudarles, les prometo que estarán a salvo junto a mí.

— ¿Cómo podemos estar seguros de que no nos entregarás? — Sunoo seguía a la defensiva.

— Tal vez deberíamos escuchar lo que tiene que decir. Si este príncipe puede ayudarnos, no nos queda más que confiar. Es la mejor opción que tenemos — Soobin intervino.

Tae asintió, aunque permanecía en silencio. Su mirada en Beomgyu parecía transmitir apoyo. Heeseung, convencido de que tenía algo que ganar, continuó.

— En mi reino, podrán vivir sin miedo. El príncipe Kai está demasiado ocupado con sus propios problemas para notarlos. Solo deben seguir mi plan.

La incertidumbre llenó la cabaña, pero había un palpable deseo de escapar de la angustia que les estaban causando. Ni-ki apretó la mano de Sunoo, compartiendo un momento de silencio cómodo. Era evidente que todos deseaban creer en Heeseung, pero algo se los impedía.

ᴜɴᴅᴇʀᴡᴀᴛᴇʀ ᴛᴇᴀʀꜱ - ʙᴇᴏᴍʜʏᴜɴDonde viven las historias. Descúbrelo ahora