CAPÍTULO 25

64 8 31
                                        

Hi, si les esta gustando la historia voten y comenten.
No sean lectores fantasma :c

El hechicero se había quedado por un momento pasmado, tratando de entender lo que estaba pasando, aunque los beso de Tae no le ayudaban en lo absoluto, puesto que los labios de su príncipe sobre los suyos eran más que una caricia física, porque es...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El hechicero se había quedado por un momento pasmado, tratando de entender lo que estaba pasando, aunque los beso de Tae no le ayudaban en lo absoluto, puesto que los labios de su príncipe sobre los suyos eran más que una caricia física, porque esa misma calidez llegaba hasta su corazón.

Además, la vista que tenía desde donde estaba, era más que gloriosa y sublime, la cabellera de Tae cubría un poco sus ojos, también, gracias a la ropa que su menor llevaba , podía notar un poco descubierto el hombro y parte de una de sus clavículas, ¿cómo podría detenerse ante tal tentación? Sobre todo si estaba encima de él.

— Pri-príncipe — apenas si pudo decir.

Tae, sin hacerle casó, siguió dándole besos en sus labios, no quería que Beomgyu lo detuviera, quería seguir así con él más tiempo, lo demás no le importaba, no cuando tenía al hechicero junto a él. Así que negó lo más rápido que pudo para seguir con lo que estaba haciendo.

Con su mirada pedía a gritos que Beomgyu no lo alejará, no cuando se estaba mostrando de esta forma a alguien más, no cuando se trataba de mostrar lo que sentía y anhelaba.

— Príncipe...no debería de estar haciendo esto con alguien como yo — intentaba convencerse a sí mismo y a su menor.

Tae volvió a negar y dejó un suave beso en la mejilla del hechicero, logró quedar sentado aun encima de Beomgyu, cuando vió que este intentó hacer el intento de ponerse de pie, colocó su mano izquierda en su pecho para detenerlo, indicando con señas qué no se tenía que poner de pie.

Beomgyu notó de inmediato como el rostro de Tae comenzaba a ponerse del mismo color de su cabello, pronto la mano que antes tocaba su pecho se alejó poco a poco, así hasta que la pequeña mano del rubio quedó cerca de la camisa que llevaba puesta.

Con la mirada fija en Tae, el pelirrojo acercó sus dedos al primer botón de su prenda y con los nervios brotando de la nada lo desabotonó, seguido de otros dos más. El aliento se le fue al hechicero al ver lo que su príncipe estaba haciendo delante de él.

El silencio persistía en la habitación, serena y pacífica era lo que acompañaba este momento qué ambos estaban compartiendo.

Dejando aun el último botón, Taeyun se acomodó un poco entre las piernas de Beomgyu, no hizo nada más, deseaba que su hechicero hiciera algo. Incluso con su mirada estaba volviendo a indicar lo que quería que hiciera.

— Taehyun... — el menor lo seguía mirando con aquella ternura e inocencia qué a Beomgyu le sorprendía que por dentro era todo un caos — no puedo hacer esto contigo...tocarte, poder tocarte y acariciarte — su piel se veía más suave que cualquier flor que había acariciado — . No creo ser digno — lo sabía perfectamente — , debes de creer que-

ᴜɴᴅᴇʀᴡᴀᴛᴇʀ ᴛᴇᴀʀꜱ - ʙᴇᴏᴍʜʏᴜɴDonde viven las historias. Descúbrelo ahora