Capitulo 20

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Versión 1.

Reencuentro.

Stephannia Slounguer.

Creo que ahora entiendo más el efecto mariposa, ¿que tanto puede cambiar tu vida por algo tan simple?...demasiado.

Después de comprobar que mi padre estuviera bien, regrese a mi alcoba, después de muchos perdones por su parte...no le respondí, solo que descansará y que habláramos otro día.

Y ahora aquí estoy, debatiendo me entre si ir o no ir, a la cita de Alexandre.

¿Que pasara si voy?.
¿Que pasara si no voy?.

Tiene a Simon - recuerdo.

Voy a mi vestidor y me coloco un vestido azul claro, con un corte tipo corcet con tela de encaje plateado, es de una manga suelta que pasa por el centro de abdomen, tiene una abertura que va desde la mitad de mi muslo hasta mis tobillos.

Tengo que usar los pasadizos si quiero que no me descubran》

En una esquina de mi clocet hay una salida de emergencia, salgo por ahí y a mitad de camino me desvío hacia uno de los pasadizos que están ocultos con pinturas tan bien camufladas que nadie los nota a menos que sepan el punto específico en el que se encuentran.

Salgo de ellos y llego al bosque Rinol. Camino hacia el claro sur...(claro se le llama a una pequeña parte del bosque donde no hay muchos árboles, pero si hay un algo al medio de ellos).

Después de pasar más de media hora caminando llego al lugar pactado.

Cuando creo que no hay nadie, mi corazón se acelera al ver la figura iluminado solamente por la luz de la Luna.

Se mira de una forma...la Luz de la luna solo le da en media cara y lo hace ver tan guapo como siniestro.

Eso es el...un peligro hermoso vestido de traje. Detona elegancia y arrogancia.

- Stephannia - se acerca ya que yo no puedo ni respirar bien. Y mi corazón se acelera más cuando escucho mi nombre en sus labios.

El sueño regresa a mi y siento mi cara arder, era el, lo supe desde el inicio pero quería engañarme y pensar que sería alguien cualquiera al que no conozco, pero en el fondo sabía que era el, es el único que despertó ese sentimiento dentro de mi.

- Alexandre - digo en un susurro, está a unos pasos de mi, y lo puedo detallar más, sus ojos azules, su mandíbula marcada, su nariz sincelada, sus labios que están entreabiertos.

- Me alegro de que estés aquí - dice con indiferencia, pero con un pequeño brillo en los ojos. Lo detallo mejor y veo medias lunas algo moradas bajo sus ojos.

- No tenía opciones - respondo mientras camino para sentarme en una piedra grande cerca del lago.

La luna se refleja en el agua al igual que las estrellas, lo veo acercarse a mi, mis manos sudan más con cada paso que da.

- Todos tenemos opciones.

- Me amenazastes con Simon, no tenia opción - ya no estamos en su reino, ya no le debo ningún respeto y menos después de lo que hizo.

- Mi querido Simon descansa en su reino bien tranquilo - lo aniquilo con la mirada por haberme engañado.

- Eres un mentiroso - digo con odio.

- Lo soy - responde el muy cínico.

- Cínico - no me cayo - ¿que quieres? - voy al grano.

- ¿Ya nos tuteamos de nuevo?.

Algo indebido Donde viven las historias. Descúbrelo ahora