Capitulo 32

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Encuentro.

Stephannia Slounguer.

Salgo del palacio por la mañana, recorro las calles con el bullicio de la gente vendiendo y comprando todo tipo de cosas.

Manualidades, joyas, vestidos. La capucha de mi capa hace que la gente no pueda reconocerme, pero el calor se siente sofocante, quito la capucha y me acerco a ver unas joyas.

- Princesa - saluda haciendo una reverencia la señora - ¿que desea?, es un placer tenerla aquí.

- Gracias - sonrío - me gusta esa pulsera - señaló una pulsera, de cuencas negras, con un pequeño corazón en el centro, es divina y estoy segura de que a Alejandro le gustará.

Veo otra de cuero negro trenzado, tiene una cuenca color azul claro en el centro, justo el color de los ojos de Alexandre.

- También quiero esa - la señaló.

- Aquí tiene princesa - la echa en dos bolsas pequeñas color negro con un lazo dorado.

- Gracias - las tomo y le pago.

- No es necesario - niega con la cabeza.

- Claro que si, es su trabajo, y es muy lindo, tome el dinero por favor.

- Gracias princesa, pero esto es mucho.

- No, es lo justo, tómelo.

- Gracias.

- A usted - sonrío y me marcho.

Llego a la casa de Alejandro y toco dos veces su ventana, luego de unos segundos se acerca a la ventana.

- Hola - susurro.

- Hola - contesta en el mismo tono - mi madre aun esta aquí.

- Mejor, así me la presentas.

- No puedo.

- Ale...

- Otro día.

- Estaré en el claro, ve cuando puedas.

- Esta bien. Lo siento.

- Esta bien. Nos vemos ahí.

Me dirijo al bosque y en unos minutos llego al claro, me siento en una roca y reviso las dos bolsas con las pulseras, ambas son muy hermosas.

Creo que en otros reinos se venderían muy bien, mi mente maquina por media hora sobre exportación pero un sonido me saca de mis pensamientos.

- ¿Que haces aquí? - le pregunto a Alexandre cuando se acerca.

Viene con varios guardias, que se dispersan por todo el lugar.

- Te estaba siguiendo - contesta el muy cínico.

- ¿Por que?.

- ¿Que haces aquí Stephannia?.

- No creo que te interese.

- Dime - me mira molesto.

- No.Te.Interesa.

- No colmes mi paciencia Stephannia.

No contesto.

Recorro con la mirada en lugar y sonrío cuando veo el lago, su agua se ve tan clara por el sol que le da de frente, pase muchas tardes en ese lago con Alejandro.

Que no tardara en llegar, y que no quiero que vea a Alexandre.

- Vete Alexandre.

- No.

- No quiero verte.

- Mal por ti, por que no me iré.

- Estoy esperando a alguien y no quiero que te vea - soy clara.

Algo indebido Donde viven las historias. Descúbrelo ahora