Príncipe.
Stephannia Slounguer.
- Majestad - lo saludo con un pequeño asentimiento de cabeza - Bienvenido a Slounguuer.
- Gracias princesa - sonríe - se ve usted...exquisita - siento a Alexandre tensarse a mi lado.
- Gracias - sonrío.
- No agradezca, es usted hermosa, a de estar acostumbrada a que la alagen todo el tiempo.
- Me dicen mucho que me parezco a mi madre - respondo sin saber que decir, el esta siendo amable, se supone que esta aquí para conquistar me.
- Tendría que ver alguna foto de ella para confirmarlo - sonríe. Es muy guapo, su sonrisa es suave, sincera, muy expresiva.
- En estos días se la muestro - dice mi hermano.
- Me encantaría.
- Claro - dice Alexandre, fulminando con la mirada al príncipe Jonathan.
- Majestad - lo saludo el príncipe - una disculpa, no lo había visto, la presencia de la princesa Stephannia se robo toda mi atención.
Trato de no tensarme, el príncipe no ayuda con sus comentarios cerca de Alexandre.
- Por supuesto. Aunque ni siquiera se a presentado.
- Una disculpa princesa - me mira - soy el príncipe Jonathan, usted puede llamarme Jonathan.
- Stephannia Slounguer - tiendo mi mano y el se la lleva a sus labios, depositando un beso en ella.
- Un grandioso placer - sonríe.
- Igualmente Majes...Jonathan.
- Le voy a presentar a los miembros del consejo, sigame - se lo lleva mi hermano.
Suelto un enorme suspiro, Alexandre sigue a mi lado, todavía tenso y molesto.
- No estuvo tan mal - digo sin saber que decir.
- ¿Que no estuvo tan mal? - voltea tan rápido que parece que no tuviera huesos en el cuello.
- No.
- Estuve a dos segundos de matarlo - dice apretando la mandíbula.
- Pero el no hizo nada inapropiado, solo fue educado y muy amable.
- Te beso la mano - escupe.
- Eso es lo que se acostumbra en la realeza, solo que tu no lo haces.
- No es mi estilo - me mira mal.
- No estoy reclamando nada, pero no puedes molestarte.
- Dijo que eras hermosa.
- ¿No lo soy? - pregunto con fingida decepción.
- También dijo que tu presencia se robo su atención.
- No repitas lo que dijo - me molesto - yo también estaba ahí.
- Parecía que no, dijiste que no estuvo tan mal.
- Esperaba que el fuera peor, pero es educado, muy amable, guapo, aten... - me callo cuando lo veo furioso - pero yo ya le pertenezco a alguien.
- Bien.
- ¿Enserió estas molesto?.
- Si.
- Me encantan estas fiestas, si quieres estar amargado bien, pero lo harás solo.
- Te ves hermosa princesa - llega Mateo.
- Gracias, me llevas por una copa de vino.
- Por supuesto - me tiende su brazo, lo tomo y vamos hacia un mesero.
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Algo indebido
De TodoLibro 1. La princesa Stephannia Slounguer de Slounguuer siempre supo que su vida estaría ligada a la política de su reino, pero nunca imaginó que su cumpleaños y la coronación de su hermano se convertirían en el catalizador de su secuestro. Arrastr...
