Ella, solo quería ser su amiga. Sin saberlo, se había convertido en el centro de sus pensamientos, en su razón para contener explosiones internas y externas. Cada gesto suyo, cada intento por acercarse a él, lo hacía caer más profundo, hasta perders...
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THE SOUND OF YOUR SOUL el sonido de tu alma ╰☆╮ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
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No te separes.
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Estar acostado en un sofá no es algo que haga con frecuencia, mucho menos recostado en el regazo de alguien. Pero ahora estoy aquí, con la cabeza apoyada en sus piernas. No sé cómo llegué a este punto, pero no me importa. Lo que sí tengo claro es que se siente jodidamente bien. Sus dedos en mi cabello, suaves; cuidadosos, como si estuviera tocando algo frágil, y eso no tiene sentido. Yo no soy frágil... y aun así, no quiero que pare.
Es la primera vez que me siento tan... tranquilo. No hay ruido en mi cabeza, no hay tensión en mi cuerpo. Todo está en calma, como si el mundo se hubiera detenido solo para darme un respiro. Su tacto es relajante, tanto que no puedo evitar pensar que debería sentirse así siempre. Como si solo con su presencia tuviera un tipo de maldita magia que logra deshacer los nudos en mi mente y cuerpo. Joder, desearía que este momento fuera eterno.
Tengo miedo de abrir los ojos. ¿Y si es un sueño? ¿Y si despierto y esto no es real? Pero al mismo tiempo, no puedo quedarme en esta oscuridad para siempre. Respiro hondo, como si fuera a enfrentarme a un maldito villano, y los abro. Lentamente.
Ahí está ella. Mi chica.
Mis ojos tardan en enfocarla, pero cuando lo hacen, siento como si el aire me abandonara. Su rostro está inclinado hacia mí, observándome con esos ojos enormes que siempre parecen llenos de vida, de curiosidad. Su cabello cae hacia adelante, rozando mi cuello y mi mejilla, cosquilleándome, como si quisiera recordarme que es real. Sus dedos todavía se deslizan por mi cabello, sin detenerse, sin romper este momento. Su colgante cuelga sobre mí, atrapando un poco de luz, y es un detalle tan simple que no debería importarme, pero lo hace.