Capítulo 30

333 31 17
                                        


Muerta.

Muerta.

Muerta.

Las palabras del guardia hacen eco en su cabeza mientras su mente se niega a procesar lo que sus ojos le muestran, la figura inerte de la criada rodeada de un charco de sangre.

"Atrás, princesa"

Uno de los guardias la hace a un lado en el preciso instante en que Alba lanza una llamarada más de fuego dirigido hacia el cuerpo de la joven.

"Debemos contener a la criatura," escucha decir a uno de los guardias, quienes se miran entre ellos espadas en mano, aunque claramente dudando sobre avanzar hacia la dragona.

Alba vuelve a gruñir y lanzar fuego, extendiendo las alas y queriendo volar hacia la joven, pero la cadena que tiene sujeta a una de sus patas traseras se lo impiden. La dragona ruge, furiosa, y la nueva llamarada de fuego dragón cae peligrosamente cerca de las cortinas.

"Acabará quemando la Torre entera si no la capturamos," escucha decir a los guardias.

Cuando Rhaena los observa caminar hacia su dragona, armados y claramente dispuestos a someterla bajo cualquier método, finalmente sale de su estupor y se coloca frente a ellos.

"Yo la calmaré," replica intentando sonar firme, aunque su voz flaquea, "Retrocedan"

"Pero, princesa..."

"Dije que retrocedan"

Hay unos segundos de clara duda en el rostro de los guardias, y Rhaena tiene la impresión de que no cumplirán su orden, pero finalmente bajan las espadas y retroceden. Con el corazón latiendo con fuerza, Rhaena encara a Alba, quien lucha contra la pesada cadena para poder acercarse al cuerpo de la criada.

De su presa, piensa y traga saliva.

Rhaena respira profundamente y da un paso tentativo hacia Alba, quien la observa por un instante antes de continuar con sus esfuerzos por soltarse.

"Lykirī, Dohaeras, Alba"

La dragona vuelve a mirarla, pero no disminuye sus intentos de ser libre, más bien gruñe en su dirección. Rhaena vuelve a repetir la orden y da unos pasos más hacia la dragona, intentando sostener la cadena de hierro para atraer a Alba a su lado. La criatura responde volando más alto y alejándose de Rhaena.

"Por favor, Alba, soy yo... solo..."

La dragona suelta otra llamarada de fuego dragón y sus manos empiezan a temblar. La desesperación empieza a apoderarse de su interior conforme pasan los minutos y sus órdenes son palabras vanas que no surten efecto alguno.

Piensa. Piensa, Piensa, se ordena a sí misma, intentando contener el temblor de sus manos y las lágrimas que nublan sus ojos.

La inspiración llega a Rhaena en forma de un recuerdo. De una melodía familiar pero casi olvidada por los años. ¿Funcionará? No lo sabe con certeza, pero no tiene otra idea, así que avanza un poco más y canta. Su voz, temblorosa al inicio, empieza a sonar con más decisión y la melodía inunda la habitación.

Alba voltea hacia ella y deja de batir furiosamente las alas. Por un instante, Rhaena piensa que va a cubrirla de fuego dragón, pero no deja de cantar ni mirarla. Las palabras en alto valyrio parecen intrigar a su dragona, así que Rhaena levanta tentativamente la mano y hace una señal para que Alba se acerque. La mirada de la criatura vuelve a posarse en la criada muerta antes de volver a ver a Rhaena y volar hacia ella, enroscándose en su cuello.

Resentimiento - [Aemond x Rhaena]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora