Capítulo 29

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Un potente olor dulzón que apenas consigue disimular el hedor putrefacción lo recibe cuando ingresa a los aposentos de su hermano.

"¿Madre? ¿Mandaste por mí?"

Cuando por fin llega hasta la cama, encuentra a Alicent acompañada del gran maestre Orwyle velando el sueño de su hermano, quien parece quejarse mientras una expresión de dolor cruza su rostro.

"Asumo que esta reunión tiene algo que ver con la salud de Aegon"

Su madre cierra sus ojos y es el gran maestre quien habla, "Las heridas y dolores del rey han empeorado desde hace un par de días. Además, hay otros signos preocupantes"

"¿Qué clase de signos?"

"Fiebres, palpitaciones y el color de su cuerpo que indican que algo no está funcionando correctamente, mi príncipe"

Aemond centra su atención en Aegon, en su piel de color cetrino que puede apreciarse a pesar de la tenue iluminación de la habitación, en los espacios de su cabeza donde el cabello parece haberse caído, en las heridas de su pierna que parecen más oscuras que otras veces y abiertas en carne viva. No recuerda con exactitud la última vez que vio a su hermano, pero no parecía estar así de mal.

"¿Hay algo que pueda hacer?"

"No demasiado. Me temo mucho que los usuales remedios no están funcionando," el maestre mira con lástima la figura de Aegon, "El rey depende cada vez más de la leche de la amapola y del vino para nublar su dolor"

"Es un castigo divino," murmura Alicent, pero Aemond decide obviar su comentario, aunque una idea surge en su cabeza repentinamente.

"¿Es todo esto parte del proceso de su enfermedad? ¿No podría estar causado por otra cosa?"

El gran maestre parece entender su preocupación de inmediato, "No parece estar relacionado con ningún veneno, príncipe. Al menos ningún veneno conocido"

Su madre jadea, claramente asustada mientras observa a sus dos hijos, "No es posible, no podrían..."

"Es improbable," interrumpe Aemond, "Pero tal vez debemos extremar las medidas de seguridad. Un nuevo copero real, así como un criado más para que pruebe la comida de Aegon"

"Supervisaré todo personalmente," Alicent acaricia levemente la mano de Aegon, "Tu hermano no puede morir, los dioses no pueden llevárselo"

"Está en constante dolor, madre, no puede siquiera caminar"

"Ni siquiera tiene un heredero," Alicent lo mira, frunciendo el entrecejo.

"Soy el siguiente en línea al trono, soy el heredero," Aemond replica mecánicamente

"Lo cual no cambia nada, no tienes un hijo aún," su madre mueve la cabeza y frunce los labios, "El reino seguirá en incertidumbre mientras tú y tu esposa no consigan producir un heredero"

Aemond hace una mueca y aparta la mirada para no hacerle saber a su madre lo mucho que le molesta su comentario.

"El príncipe y lady Rhaena han estado casados por apenas dos lunas, mi reina, generalmente estos asuntos toman un poco más de tiempo. O quizás, si los dioses son misericordiosos, lady Rhaena podría estar ya esperando un hijo"

"Pero no lo está, su sangre lunar llegó sin retrasos"

Aemond no puede contener el desagrado en su voz, "¿Has estado espiando a mi esposa?"

"No lo tomes tan personal, Aemond, la vida de una pareja real es de interés del reino. Especialmente cuando dicha pareja tiene una labor tan importante por cumplir"

Resentimiento - [Aemond x Rhaena]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora