Ya en la discoteca, perdida en el alcohol y el sonido de la música, estaba desesperadamente buscando a un chico con quién bailar, necesitaba mover mi culo y sambonearlo. La mayoría de los chicos aquí ya estaban emparejados y los que sobraban, lucían como pervertidos con ganas de sexo; no puedo mentir que yo buscaba exactamente lo mismo, como dije, necesitaba mover mi culo.
Tomé de mi bebida hasta que la acabé y me levanté de ahí. Caminé a la pista y me uní al baile, todos sudados, excitados y bebidos, tal como yo. Me movía al ritmo de la música, tocando mis caderas y mi cuello, probablemente sobria me miraría a mi misma con asco, pero ahora mismo el alcohol estaba en mi sangre y solo quería sentir.
Cerré los ojos y me seguí moviendo, mordía mis labios, no sé en qué universo eso lo consideraría sexy, pero ahora mismo me sentía así.
De pronto unas manos fuertes y grandes se posaron en mi cintura, no me detuve. Al contrario moví mis caderas con más determinación y esas manos me voltearon rápidamente.
Lo vi. Era atractivo como el infierno. Sus ojos cafés oscuros, labios carnosos y rosas, una sonrisa pícara que gritaba sexo y un cuello que me incitaba a morderlo.
Sonreí y este hombre me tomó presa de sus brazos. Sus labios y los míos hicieron chispas al tocarse y su lengua no tardó en adentrarse en mi cavidad bocal, cielos, sí que sabía como moverla...tomó mi cintura y bajó sus manos a mi culo, iba a gemir cuando sus labios sellaron los míos de nuevo. Cubriendo cualquier sonido.
Mis manos se enterraron en su cuello y se empezó a mover al ritmo de la música, nos separamos un poco y rápidamente caminó de ahí, conmigo detrás de él. Salimos del club y llegamos a un carro en el estacionamiento, un audi r8 negro, levanté las cejas, una maquina de correr.
- Podríamos irnos a mi cabaña que está a menos de 10 kilometros de aquí o te podría follar justo sobre este auto - me dijo con su ronca voz.
Tragué saliva, si que iba directo al grano. Voltee a verlo y levantó la ceja con burla.
- ¿Y bien, nena?
- Cabaña.
- Perfecto preciosa.
Me abrió la puerta, subí y luego de tomar su lugar, encendió el carro y condujo.
Cuando íbamos en el camino, me di cuenta que era un completo desconocido, pero algo teníamos en común, queríamos sexo, era suficiente..¿no?
Llegamos a su cabaña en 15 minutos, el camino fue un silencio total, y rápidamente se bajó y me abrió la puerta.
Tomó mi mano y me jaló detrás de él.
Abrió la puerta de su cabaña y casi se me cayó la quijada, tenía dinero, se notaba por la arquitectura.
- Suena estúpido ya que ya estás aquí, pero si no estás segura puedo llevarte de nuevo a la discoteca.. - me dijo viéndome directamente.
Mordí mi labio inferior y sus ojos se encendieron como leones. Tomó mi cintura y sus labios, literalmente, follaron los míos, gemí y nos pegamos a la pared.
- Ya que te mordiste el labio inferior es imposible que te deje ir - me dijo al oído.
Tomé su cuello y lo besé con más precisión, sostuvo mi culo y luego enrolló mis piernas alrededor de su cadera. Nos movimos por la casa aún besándonos y finalmente sentí una cama, cuando me dejó caer bajo el y luego se empezó a desabrochar su camisa, y sus pantalones. Hice lo mismo con mi vestido y al instante ambos estábamos semi desnudos en la habitación, lo tomé del cuello y se dejó caer sobre mi, teniendo cuidado de no aplastarme.
Besó mis labios y lentamente los bajó a mi cuello, me retorcí y chupó, lamió y mordió esa delicada parte. Abrí los ojos y vi un tatuaje en el final de su cuello y al inicio de su espalda, parecía una pluma.
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Unequal | z.m
ФанфикшнNinguno de los dos se interesan en el amor, o el romance en general. Lo más importante de las cosas que comparten, son los gritos en la cama. En el amor siempre habrá peligro, uno se hunde y otro se salva, pero es difícil adivinar cuál de los dos po...
