La señora Jeon había estado planeando esto durante días. Desde el momento en que Jimin y Jungkook habían decidido intentar reconstruir su relación, ella supo que no podía permitirlo. Para ella, Jimin era una mancha en la vida de su hijo, alguien que lo había alejado de su familia y de lo que ella consideraba el "camino correcto". No podía soportar ver a Jungkook feliz con él. Así que ideó un plan, uno que requería paciencia, astucia y, sobre todo, frialdad.
Primero, se acercó a Jimin. Fingió arrepentimiento, fingió que quería hacer las paces. Jimin, ingenuo y lleno de esperanza, cayó en su trampa. Ella lo escuchó, lo observó, y así supo de su viaje. Era la oportunidad perfecta.
Mientras Jimin salía de la casa de Jungkook en un taxi hacia el aeropuerto, la señora Jeon llegó a visitar a su hijo. Jungkook estaba sorprendido de verla, pero la recibió con una sonrisa. Hablaron, tomaron café, y ella, con manos temblorosas pero decididas, vertió cuidadosamente una dosis de fibanserina en la taza de su hijo. Sabía que estaba mal, pero en su mente distorsionada, justificaba sus acciones. "Es por su bien", se repetía. "Estará feliz después. Me lo agradecerá".
Jungkook bebió el café sin sospechar nada. La señora Jeon lo observó con una mezcla de culpa y satisfacción. Después de unos minutos, se despidió, sabiendo que Anna llegaría pronto. Todo estaba calculado al detalle.
Cinco minutos después de que la señora Jeon se fuera, Jungkook comenzó a sentirse extraño. Su cuerpo se calentaba, su mente se nublaba. Intentó ignorarlo, pero era imposible. Justo en ese momento alguien golpeo a la puerta pensando que era su madre abrió pero su sorpresa fue grande al ver Anna ahí.
—Anna —dijo, intentando mantener la calma, aunque su voz temblaba ligeramente—. ¿Qué haces aquí?
Anna se acercó a él, con una mirada llena de desesperación y anhelo. Su voz era suave, pero cargada de emoción.
—Jungkook, dame otra oportunidad —susurró, abrazándolo con fuerza antes de que él pudiera reaccionar—. No me importa ser la otra. Solo déjame permanecer a tu lado. No seré una molestia, te lo prometo.
Jungkook intentó alejarla, pero su cuerpo no respondía como debería. Sentía el calor de Anna contra él, y aunque sabía que esto estaba mal, una parte de él se sentía abrumada por la situación.
—Anna, esto está mal —dijo, con una voz que sonaba más débil de lo que hubiera querido—. No te amo. Por favor, vete.
Ana no se inmutó es mas se acerco mas a el notando como sus caricias parecían tener efecto Ana notó su estado. Sus mejillas estaban rojas, su respiración agitada. El afrodisiaco estaba haciendo efecto.. —Si no accedes, le enviaré más fotos a Jimin. Fotos que no podrá ignorar —amenazó, con una frialdad que heló la sangre de Jungkook.
Él se detuvo, paralizado por el miedo. No podía arriesgarse a que Jimin lo viera con ella otra vez. Pero antes de que pudiera reaccionar,
—Jungkook —susurró, acercándose más—. Entonces déjame estar contigo Solo una vez. Una última vez, y me iré para siempre. Prometo que Jimin nunca se enterará.
Jungkook intentó resistirse, pero su cuerpo traicionaba sus pensamientos. El calor que sentía era insoportable, y las imágenes de Jimin se mezclaban con las de Anna en su mente confusa. —No... esto está mal —murmuró, pero sus palabras carecían de convicción.
Anna lo besó, y Jungkook, mareado y confundido, respondió al beso. Era como si su cuerpo ya no le perteneciera. Anna lo guio hacia la habitación, pero Jungkook intentó detenerla.
—No, no aquí —dijo, con voz entrecortada—. Si Jimin se entera que estuvimos en nuestro cuarto, no quiero imaginarlo.
Anna sonrió, sabiendo que lo tenía justo donde lo quería. —Solo será una vez. Cuando termine, podrás limpiar todo, y Jimin nunca lo sabrá. Yo me iré, y nunca más te molestaré.
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TERAPIA DE CHOQUE
FanfictionDonde Jungkook quiere divorciarse de Jimin como sea cansado de su codepencia sin saber que después de lograr su objetivo el costo seria muy alto . Jungkook desearía nunca haber sometido a Jimin a la Terapia de choque.
