Hoguera y Augurios

1.3K 119 5
                                        

Sorvolo, Sirius y Harry regresaron a la aldea cuando el sol comenzaba a esconderse, y se encontraron con Severus y Remus que estaban de pie frente a la gran hoguera hablando. Fue Remus el primero que se percató de su presencia.

— Menos mal que regresaron, iba a ir a buscarlos. Es hora de prepararse para comenzar con la ceremonia de la Hoguera — dijo Remus. -- En sus cabañas van a encontrar algunos accesorios que pueden usar para mimetizarse con la ceremonia.

Al grupo se acercó una loba de cabellos oscuros y piel clara.

— Me disculpo por molestarlo, Luna. Pero llegó el momento que debe ir a prepararse— dijo.

Remus asintió con la cabeza con una sonrisa. Romina había sido asignada por Fenrir para que lo ayudara con sus actividades y con la organización de la ceremonia. Era muy diligente con sus obligaciones y sobre todo era bastante paciente, lo cual compaginaba bastante bien con la personalidad indecisa de Remus.

— Un centinela irá a sus cabañas para traerlos a la ceremonia. -- agregó antes de despedirse de manera rápida y seguir a Romina hacia su cabaña para comenzar con los preparativos.

Los magos asintieron con la cabeza y observaron al hombre lobo alejarse hasta perderse de vista entre los lobos de la manada.

Severus se acercó hacia Sirius.

Harry al verlo comenzo a retorcerse en los brazos de su padrino y estilo los brazos para poder alcanzar al hombre vestido de negro. Sirius tuvo que afianzar más el agarre alrededor del pequeño cuerpecito para que no se cayera al suelo.

— Calma, cachorro.

— ¡Pa! ¡Pa!— gritó el bebe para llamar la atención de su papá.

— Nos veremos más tarde, Black — dijo Severus en forma de saludo y despedida antes de tomar a Harry de los brazos del león.

Sirius se despidió y se dio la vuelta para ir a su cabaña. Quería disculparme otra vez con Lucius por haber manchado la ropa de Draco.

Por otro lado, Harry se acurrucó en los brazos de su papá mientras estiraba el brazo y apretaba con fuerza la ropa con su pequeña mano. — ¿Me extrañaste?— pregunto al ver el comportamiento de su hijo.

— No tienes ni idea — respondió Sorvolo — Comienzo a creer que Harrison acepta nuestra presencia porque podemos llevarlo hacia a ti ¿Será esto consecuencia del vínculo mágico? — se preguntó. Severus no respondió y solo acaricio las suaves hebras de cabello oscuro de Harry.

El bebe elevo la cabeza y observó al hombre en silencio, para luego sonreír mostrando sus encías rosadas. Sin embargo, Severus notó algo muy minúsculo y que levemente sobresale.

— A Harry le está saliendo su primer diente — se detuvo en seco.

— ¿Qué?— Sorvolo se dio la vuelta para ver a su esposo con sorpresa.

Severus elevó el brazo y pasó su dedo índice por las encías sintiendo la pequeña dureza. Harry cerró la boca y mordió con suavidad el dedo de su papá.

— Harry le está saliendo un diente— repitió Sorvolo al ver la minúscula marca de mordida impresa en el dedo de su esposo cuando lo retiró de la boca de Harry.

— Así parece— Severus alzó a Harry hasta la altura de sus rostro, las esmeraldas se encontraron con los onix — Estás creciendo, príncipe — lo acercó y le dio un beso en su abultada mejilla. Harry río.

__—--_____—-___

Como le había dicho Remus, un centinela los estaba esperando afuera con una vestimenta bastante pintoresca.

El secreto de Severus SnapeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora