RYUSEI SHIDO

2.6K 104 15
                                        



El sol se ocultaba lentamente en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y rosados. El campo de entrenamiento del Paris X Gen estaba casi vacío, excepto por dos figuras que permanecían en el césped. Uno de ellos era Ryusei Shidou, el delantero estrella conocido por su actitud explosiva y su talento innato para el fútbol. El otro, eras tú, una periodista deportiva asignada para cubrir la Neo Egoist League.​

Habías estado siguiendo de cerca el progreso de los jugadores japoneses en la liga, y Shidou siempre destacaba, no solo por sus habilidades en el campo, sino también por su personalidad impredecible. Habías solicitado una entrevista con él, y para tu sorpresa, aceptó encontrarse contigo después de su entrenamiento.​

Mientras te acercabas, lo viste practicar tiros a puerta con una intensidad que te dejó sin aliento. Cada disparo era potente y preciso, reflejando su determinación y pasión por el juego.​

—Shidou-san —llamaste, intentando captar su atención.

Él detuvo su práctica y se giró hacia ti, una sonrisa ladeada adornando su rostro.​

—Oh, eres tú. La periodista. Llegas justo a tiempo para ver mi espectáculo.

Su tono era juguetón, pero había una chispa en sus ojos que indicaba que siempre estaba listo para un desafío.​

—Gracias por aceptar la entrevista. Sé que debes estar cansado después del entrenamiento.

Shidou se encogió de hombros, acercándose a ti con una confianza desbordante.​

—El fútbol es mi vida. Nunca me canso de él. Pero dime, ¿qué quieres saber?

Sacaste tu libreta y comenzaste con las preguntas básicas sobre su experiencia en la Neo Egoist League, su relación con los compañeros de equipo y sus objetivos futuros. Él respondió con sinceridad, aunque siempre con ese toque provocador que lo caracterizaba.​

—Entonces, Shidou-san, ¿qué te motiva a jugar con tanta pasión? —preguntaste, buscando una respuesta más profunda.

Él te miró fijamente, su expresión tornándose más seria.​

—Para mí, el fútbol es más que un deporte. Es una forma de vida, una explosión constante de emociones. Cada gol es como una descarga eléctrica que recorre mi cuerpo. Es... adictivo.

Asentiste, comprendiendo un poco más la intensidad que lo definía.​

—Y fuera del campo, ¿qué te apasiona?

Shidou se rió entre dientes, inclinándose ligeramente hacia ti.​

—No suelo encontrar muchas cosas que me emocionen tanto como el fútbol. Pero, de vez en cuando, aparece alguien o algo que captura mi atención.

Su mirada se intensificó, y sentiste un rubor subir a tus mejillas.​

—Bueno, eso es... interesante —murmuraste, intentando mantener la compostura.

La entrevista continuó, pero la atmósfera entre ambos se había vuelto más cargada. Había una tensión palpable, una atracción que ninguno de los dos podía ignorar.​

Al finalizar, guardaste tus notas y le agradeciste por su tiempo.​

—Ha sido un placer, Shidou-san.

Él sonrió, pero esta vez, había algo más suave en su expresión.​

—Llámame Ryusei. Y el placer ha sido mío, TN.

Mientras te alejabas, sentiste su mirada seguirte, y no pudiste evitar sonreír para ti misma.​

Los días siguientes estuvieron llenos de encuentros fortuitos. Cada vez que asistías a los entrenamientos o partidos, Ryusei parecía buscarte con la mirada, asegurándose de que estuvieras allí. Después de un tiempo, comenzó a invitarte a cenar después de los partidos, argumentando que necesitaba compañía para celebrar sus victorias.​

𝐁𝐋𝐔𝐄 𝐋𝐎𝐂𝐊 | 𝐎𝐧𝐞 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐬Donde viven las historias. Descúbrelo ahora