Era un lunes cualquiera en la preparatoria, y TN caminaba por el pasillo principal con los auriculares puestos, tratando de evitar cualquier interacción innecesaria. Hasta que, como si el universo se burlara de ella, escuchó una voz que la llamaba con entusiasmo:
—¡Hey, tú! Sí, tú con cara de no dormir desde hace tres semanas.
TN levantó la mirada y se encontró con Eita Otoya, el chico más popular de la escuela. Su sonrisa era tan brillante que dolía, y su fama de mujeriego no era ningún secreto: todos los profesores lo conocían y hasta los compañeros comentaban sobre su interminable lista de "victorias amorosas".
—Hola... —dijo TN con cautela, quitándose los auriculares— ¿Nos conocemos?
—Aún no, pero me gustaría remediarlo. —respondió Otoya con una sonrisa confiada— Me llamo Eita.
TN arqueó una ceja. Sus amigas le habían dado advertencias mil veces: "Ese chico no deja a nadie sin intentar conquistarla".
—Lo siento, pero no soy precisamente... fácil de impresionar. —dijo TN, cruzándose de brazos.
Otoya rió, acercándose un poco más:
—Eso es lo que me gusta. Siempre reto, siempre interesante. Dame una oportunidad.
TN suspiró y retrocedió un paso.
—Mmm... no, gracias. Ya he escuchado suficientes historias sobre ti. No me interesa ser tu próximo "reto".
Otoya parpadeó, sorprendido. Nadie lo rechazaba tan directo, y eso solo hizo que se interesara aún más.
—Vaya, parece que alguien finalmente sabe decir "no". —dijo con una sonrisa traviesa— Esto se pone interesante.
Y así empezó un extraño juego entre ambos. Cada intento de Otoya de acercarse era hábilmente bloqueado por TN, quien se mantenía firme y distante, incluso cuando Eita organizaba situaciones casuales para encontrarse con ella: en la cafetería, en la biblioteca, hasta en el laboratorio de química.
—¿Por qué no puedo dejar de pensar en ti? —le confesó un día Otoya, mientras TN lo ignoraba con una sonrisa de medio lado— Ni siquiera intento ser tu amigo... solo quiero que me des una oportunidad.
TN lo miró, sin reír ni apartar la mirada:
—Porque sé cómo eres. Y porque no voy a caer en tu juego.
Eita se quedó pensativo, algo frustrado, pero al mismo tiempo intrigado. Por primera vez, alguien le hacía resistencia sin jugar sucio ni inventar excusas tontas. Era un desafío que no estaba acostumbrado a enfrentar.
—Entonces... tendré que esforzarme más. —susurró Otoya, más decidido que nunca.
TN solo sonrió, sabiendo que el juego apenas comenzaba. Y aunque no lo admitiría en voz alta, había algo en la determinación de Otoya que la hacía... curiosa.
Desde aquel primer encuentro, Eita Otoya no había dejado de pensar en TN. Cada día inventaba un nuevo pretexto para acercarse: en la cafetería, se ofrecía a ayudarla con los libros; en la biblioteca, "accidentalmente" se sentaba a su lado; incluso un día apareció con un par de boletos para un concierto, solo para verla reaccionar.
Pero TN siempre tenía la respuesta perfecta: una sonrisa irónica, un comentario sarcástico, o simplemente ignorarlo. Cada intento de Otoya parecía chocarse contra un muro invisible que ella había construido con cuidado.
—¿Sabes? —dijo Otoya un día, mientras caminaban juntos hacia la salida— No sé qué hacer contigo. Nadie me ha rechazado así antes.
TN arqueó una ceja:
ESTÁS LEYENDO
𝐁𝐋𝐔𝐄 𝐋𝐎𝐂𝐊 | 𝐎𝐧𝐞 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐬
Fanfiction! pedidos cerrados ¡ Diferentes situaciones con los chicos de Blue Lock . . 𝐁𝐥𝐮𝐞 𝐋𝐨𝐜𝐤 𝐎𝐧𝐞 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐬 Los personajes pertenecen al autor Muneyuki Kaneshiro. Todos los derechos reservados. Prohibido el plagio o adaptación de la historia o s...
