CAPITULO 18

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Seokjin ha desaparecido, cuando dejó la oficina después de hablar con su padre y de que este pensara que la situación había sido vergonzosamente divertida, después de un regaño en broma y que este se disculpara, YoonGi no podía dejar de pensar en los acontecimientos.

Cuando había llegado a su casa, había esperado hasta media noche y Seokjin no había aparecido, había hecho decenas de llamadas pero el no contestaba le había preguntado a Jenna pero ella había dicho que el último lugar al que lo siguió fue el estudio de su amigo, el coche de Seokjin lo había dejado en la empresa y no tenía como rastrearlo, había ido el otro día a desayunar con sus padres para averiguar si Seokjin había pasado la noche ahí pero cuando ellos preguntaron por él, fue obvio que no, YoonGi lo disculpo y dijo que había salido temprano por unos asuntos, su madre al parecer le gustaba Seokjin genuinamente.

Al tercer día YoonGi estaba desesperado, después de revisar las cámaras de seguridad de la empresa había visto a Seokjin salir caminando del lugar mientras hablaba con alguien por teléfono.

YoonGi visitó la casa del líder Kim y aunque no quería compartir su vida privada con el hombre, entre ellos era bien sabido la situación que había en el matrimonio.

— No se ha escapado— dijo después de realizar una llamada— volverá en algunos días.

— ¿Dónde está?— preguntó furioso

El líder Kim se ajustó las mangas de su saco cuando se levantó de detrás de su escritorio.

—Puedes preguntarle cuando regrese— dijo sin más explicaciones y dando por terminada la conversación cuando su esposa, la madre de Seokjin apareció.

Al cuarto día YoonGi no podía concentrarse en el trabajo, necesitaba hablar con alguien y trató de hablar con Hoseok pero al parecer este estaba muy ocupado con un nuevo proyecto, si hablaba con Jimin seguramente tendría mucho que decir.

Al quinto día recibió una llamada de un número desconocido, diciéndole que Seokjin regresaría en dos días.

Se puso furioso cuando había recibido la llamada que había hecho pedazos el teléfono, su madre preguntaba por él y no sabía que decir más que por el momento no podía salir de la casa y necesitaba privacidad, su madre había susurrado.

—Deberías de pedir esos días en la empresa y no dejar a tu omega... así—

Que su madre haya concluido que era un irresponsable por pasar el celo de su omega trabajando en lugar de con él era mejor a que se enterara que había desaparecido.

Pero eso también habían sembrado la duda que se había negado a alimentar de que él verdaderamente haya estado pasando su celo con alguien más, lo pusiera colérico.

Seokjin no regresó al séptimo día si no al octavo, al anochecer, cansado y con ojeras muy marcadas. Estaba visiblemente más delgado y caminaba lentamente, su pelo lucia cenizo y no con el morado brillante de unos días atrás.

Yoongi lo vio entrar, quitarse el abrigo, el mismo del último día que lo vio, cruzar el recibidor y recargarse en el inicio del barandal de las escaleras. Se acercó a él con sigilo, lo vio de cerca cosa que el omega no pareció notar, pudo ver las moretones debajo de su preciada mascada que ahora sabía lo que escondía, marcas rojas en la muñeca de su mano.

Espero que no te haya dejado muy cansadole habló al oído, su voz bajando peligrosamente.

Seokjin enderezó la espalda al escuchar su voz, YoonGi lo tomó del brazo y lo giró hacia él, al mismo tiempo el omega dejó ir el abrigo que sostenía y soltó un aullido de dolor, tratando de alejar la mano que apretaba su brazo adolorido.

Los ojos del alfa se tornaron amarillos al percibir otro aroma, de otro alfa en su omega sin embargo Seokjin apenas se pudo sostener en pie antes de desvanecerse entre sus brazos, aún con la rabia que el sentía y con los ojos amarillos YoonGi lo acunó junto a su pecho de camino a su habitación.

Min YoonGi había pasado toda la noche observando a la criatura dormida tranquila sobre la cama, el medico había dicho que no reconocía el estado de Seokjin que debía hablar con su médico asignado pues parecía estar pasando por una anemia severa y que sus otros síntomas no era acordes con su padecimiento, que tendría que hacer exámenes, YoonGi se había quedado quieto mientras suministraban multivitamínicos. Al parecer había pasado días completos de ayuno.

Antes de que el doctor llegara lo había bañado y quitado el olor detestable de su adulterio y había cubierto con una mascada su cuello.

Sabía perfectamente de donde venía su anemia, YoonGi se levantó de la silla y se acercó a él. Con suavidad quito la mascada que él mismo había atado y acercó su nariz a su cuello, confirmando todo lo que había pasado hace nueve días exactamente.

El omega escondía detrás de sus mascadas una cicatriz pálida con líneas enraizadas como si se hubiera podrido antes de sanar.

Un lazo roto

Yoongi despejó su frente sudorosa de las hebras moradas que se pegaban a él.

Kim Seokjin no tenía aroma, no había ninguno, había olisqueado sus mascadas en su ausencia, todas tenían perfume de gardenias, el olor que había percibido en él el día su boda, provenía del collar.

Kim Seokjin tenía resistencia a la voz de alfa, estaba cien por ciento seguro que él había empleado la voz aquel día y él ni siquiera había parpadeado.

Kim Seokjin había tenido un alfa y había sufrido por ello.

Los moretones que había visto antes no parecían de una noche de pasión, parecía como si hubiera sido maltratado, no estaba seguro pero la mirada critica que el doctor le había dedicado se lo había confirmado.

¿Qué eres Kim Seokjin?

— ¿Qué eres Kim Seokjin?

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3/3

Espero y les haya gustado los 4 capítulos!

recuerden que me encanta leer sus comentarios

feliz inicio de semana

xoxo... :*

21/04/2025

El precio del omegaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora