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🤍Dakota Collins🤍

Me encuentro rodeada de paredes verdes mientras me muerdo las uñas con nerviosismo. En cuanto Carl cayó al suelo llamamos a una ambulancia y lo trasladamos al hospital más cercano.

De más está decir que su madre también es un mar de nervios, ha pasado por muchas cosas últimamente.

Por otra parte, Emma se encuentra hablando con los doctores.

No sabemos con qué nos encontraremos cuando Carl despierte.

Tampoco sé cómo estará con respecto a mí.

¿Estará enojado conmigo?

Me siento fatal por traicionar su confianza, pero sabía que su padre no era de fiar y no quería que él sufriera otra vez. De más está decir que cuando salimos en la ambulancia desapareció sin dejar rastros.

Mis pensamientos se disuelven cuando noto que Carl se mueve en la camilla. Sus ojos parpadean y de un momento a otro se abren conectando con los míos.

— Ricitos. — Una leve sonrisa amenaza sus labios.

Trago grueso sin saber cómo tomarme la palabra con la que acaba de llamarme.

— Carl, ¿Estas bien?

— Como un toro. — Vuelve a sonreír. — ¿No piensas abrazar a tu novio?

Un momento.

— Acaso ¿Me recuerdas? — La sonrisa se amplía mucho más.

— Nunca podré olvidarme de la niña que me dio un plantón delante de toda una clínica porque los llamé locos.

Mis labios tiemblan y con mis ojos a punto de soltar cataratas me tiro al cuerpo del castaño.

— Te extrañé tanto. — Susurro en su oído.

— Y yo a ti ricitos, perdón por no estar contigo de la forma que merecías.

— Cariño. — La madre de Carl entra junto a Emma.

— Mamá. Emma. He recuperado la memoria.

— Dios mío. — Ambas abrazan a Carl con fuerza.

— Me van a ahorcar.

— Cállate ingrato, nos has tenido alteradas todo este tiempo. — Emma tira de su oreja.

— ¿Qué pasó con mi padre?

— Huyó.

— Maldito.

— No te preocupes, no se logró llevar un peso.

— En serio tiene huevos de utilizarme y aprovecharse de mi por no acordarme de nada.

— Es así, lo mejor es no pensar en él y disfrutar de este increíble momento.

La mano de la madre de Carl me jala y nos juntamos los cuatro en un fuerte abrazo.

***

Me encuentro en el jardín de mi casa. Es de noche y las estrellas me regalan una increíble vista. Mi cabeza está recostada al pecho de Carl mientras su mano acaricia mi cabello.

El sonido de las nubesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora