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💙Carl Jones💙

Los labios de Dakota se humedecen y mis ganas de besarla se vuelven aún más violentas.

Se qué tal vez no sea el momento, también sé que ella no es una chica normal como con las que me he liado , sé que no puedo actuar de la misma manera pero, joder, soy de carne y hueso, su forma de mirarme, tan profundo, tan dentro de mi, me está matando y me impide resistirme, necesito sentir sus labios junto a los míos.

Mis dedos atrapan un mechón de su cabello rizado, esos rizos tan lindos que tiene y lo escondo detrás de su oreja.

Mis ojos recorren nuevamente sus labios y acerco mi rostro al suyo, quiero besarla, voy a besarla.

Unos ruidos provenientes del pasillo se escuchan y Dakota parece darse cuenta de la situación porque me mira con los ojos muy abiertos y me empuja parándose de sopetón.

— Gracias por hacerme sentir mejor Carl — no me deja responder.

Huye caminando a  velocidad hasta su habitación y se adentra en ella tirando la puerta.

Joder que frustración.

Despeino mi cabello con las manos con desespero.

Primero que todo, ver a Dakota con esa crisis me enloqueció porque ese ataque ansioso es el mismo que he vivido varías veces y no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

En cuestión de segundos tu cerebro manda señales totalmente desconcertadas a tu cuerpo y te sientes perdido, que ninguna de tus extremidades te pertenecen. Cada parte de tu cuerpo tiembla, tus dientes chocan por el descontrol total y tanto la falta de aire como la presión en el pecho te hunden en un pozo sin fondo.

Dakota es una chica con mucho carácter, es cierto, pero al mismo tiempo la veo tan ingenua y pura, con esa mirada angelical como un pequeño ciervo que verla así, de rodillas al suelo me hace realmente odiar al causante de que ella se encuentre así.

Por otra parte, logré que se abriera un poco a mí, me contó lo de su padre y sé que eso para ella es muchísimo ya que no suele abrirse a las personas normalmente.

Sé que estoy en este hospital para mejorar mi vida y apenas estoy trabajando en mí pero una parte de la poca mejoría que he tenido se la debo a esa chica de ricitos de bronce, que con su mal carácter y su palabras rebuscadas me ha despertado gran interés. Es por eso que quiero ayudarla y eso haré. Cómo que me llamo Carl Jones.

***

He terminado una canción y la verdad es que no tenía idea que podría hacerlo después de tanto tiempo sin escribir. Solo se me ocurre una persona a la cual me encantaría mostrársela, tengo un plan pero necesito un poco de ayudita.

— ¿Qué quieres Jones? — la pelirroja amiga de Dakota se acerca a la mesa con cara de pocos amigos.

— Te he llamado yo, no Alexandro, no tienes que tener mala ostia.

— Me da igual , cuál de los dos es peor - abro los ojos sin entender una mierda.

— ¿Se puede saber de qué hablas?

— De que ya se sabe que los dos están rodeados de chicas hermosas y demás, no hace falta que lo griten.

Mierda.

El sonido de las nubesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora