💙Carl Jones💙
Las notas de guitarra se expanden por toda la habitación. A menudo en los momentos que me siento bien mi mejor manera de expresarlo es creando canciones. Normalmente las personas que se dedican al arte siempre sentirán mejor satisfacción e inspiración si se encuentran felices, aunque este sentimiento para mí se agranda hoy en día.
Después de tanto tiempo puedo sentirme feliz y pleno, todo gracias a esa chica llena de rizos.
La cena de hace unos días junto a ella y a mi familia arropó a mi niño interior. Ese niño que tuvo que dejar los juegos y los momentos de risas en una mesa servida de comida deliciosa por responsabilidades. Mi madre jamás me dio ninguna responsabilidad, yo fui quien decidió todo.
Mi familia pasó mucho con la partida de mi padre, no teníamos dinero y esforzarme en mi carrera como músico fue el brinco a cambiar la vida de mis seres queridos.
El sonido del timbre me hace arrugar mi frente al sacarme de mis pensamientos. No creo esperar a nadie. Me levanto a abrir la puerta bastante extrañando, pero me relajo al encontrar el cuerpo de Arthur.
Luego del encuentro que tuve con él y con Rylan lo vi par de veces pero tampoco volvimos a ser esos amigos que éramos antes.
— Hola amigo.
— ¿Qué tal Arthur? — Abro la puerta para que pase.
— Todo bien. — Se sienta en un sofá.
— ¿Quieres beber algo?
— ¿Tienes cerveza? — Asiento.
Me dirijo al refri y saco dos latas de la misma. Hace tiempo no bebo, pero una cerveza no me hará daño, es bueno en ocasiones desconectar.
— Gracias. — Dice al tomar la lata en su mano. — Carl quería pedirte disculpas. — Frunzo el ceño. — Verás, no te lo he dicho pero el día que nos vimos después de tanto tiempo actué como un idiota, no sabía que en serio tenías pareja.
— No la tenía. — Bebo un trago del líquido gaseoso. — En la clínica la conocí y con el tiempo me fui enamorando de ella.
— Eso es la hostia. Al principio no lo creí por eso actué de esa forma.
— Tú mejor que nadie sabes cómo era antes, nunca había centrado la cabeza en una chica, así que no te juzgo.
— Espero que volvamos a ser como antes. — Asiento. — Me gustaría conocer a tus nuevos amigos y a tu chica.
Después de todo, a pesar de los diferentes puntos de vista Arthur con respecto a los míos siempre ha sido mi amigo.
Sé que él tiene su forma de ver la vida, muy diferente a la mía, y eso está bien, no todos somos iguales. Creo que deberíamos volver a ser como antes. Es por esto que lo invitaré a la fiesta de cumpleaños de Alexandro.
— Mañana es el cumpleaños de un amigo que conocí en la clínica también, le preguntaré si puedes ir, pero no creo que haya ningún problema.
— Cool, gracias bro.
— Desde ahora te informo que nada de drogas ni alcohol en exceso.
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El sonido de las nubes
RomansaLa música ha sido lo único que me ha tranquilizado en mis fuertes recaídas. Siempre que la voz de Carl Jones acariciaba mis oídos mis ataques de pánico, temor y obsesión salían de mi cuerpo mediante la canción se reproducía. El era mi cura pero se c...
