El desconocido de cabeza de jabalí jadeo fuertemente y cayó al suelo sujetándose su parte intima, todos los hermanos Kamado veían a su hermana Nezuko con la boca por el suelo, mientras que Zenitsu se retorcía de dolor por el feo sonido que había emitido el golpe. Las miradas de todos se giraron para ver a la ojirosa con estupefacción, quién diría que esa joven tan delgada podía patear con la fuerza de diez hombres.
— Y por eso, niños, no hagan enojar a Nezuko — habló Tanjiro seriamente a sus hermanos menores, quienes asintieron obedientemente, luego su dura mirada rojiza se enfocó en el hombre caído — ¿Es que acaso no eres un cazador de demonios? Deberías de saber el por qué Zenitsu no desvaina su espada, es porque las reglas de la organización prohíben las peleas con nuestras armas con otros asesinos... ¿Te divertiste golpeándolo porque no se defendía? — preguntó enojado el Kamado mayor, con una mirada peor a la que le había dado al rubio minutos atrás — Es despreciable...
— Ya veo... — respondió jadeante el hombre-jabalí, levantándose con sus piernas entumecidas por el dolor punzante en su entrepierna — Entonces, peleemos a puño limpio... — todo el mundo, a excepción del desconocido jabalí peleador, se golpearon la frente con la palma de sus manos.
— ¡Eso no es lo que quiso decir! — gritó el grupo.
El hombre jabalí se lanzó sobre la muchacha que le golpeo la entrepierna, pero Tanjiro logró interceptarlo antes de que su hermana dejara sin oportunidad de descendencia al sujeto desconocido, el jabalí hizo un movimiento extraño, su cuerpo se partió a la mitad mientras capturaba el cuerpo del mayor de los Kamado, giró hasta desestabilizar al peliburdeo, quien trataba de calmar la situación lo mejor posible. Los menores no podían entender como podía moverse de tal manera el hombre-jabalí, sobre todo después de la feroz patada que Nezuko le había dado, Zenitsu creía firmemente que tenía una torsión o le había roto los huesos de la cadera.
"Es como si peleara con un animal", pensó en un momento, aquel joven se movía desde abajo, atacando estratégicamente y con una brutalidad inimaginable. El chico de ojos rojos intentó jugar bajo las reglas del otro, pero se encontró rápidamente en desventaja, por más que pateara abajo, tal y como lo hacía el desconocido, el otro le respondía con un movimiento antinatural para la flexibilidad humana.
— ¡A que soy genial! — gritó con orgullo — ¡También puedo hacer esto! — de pronto hizo un movimiento extraño, su espalda tiró hacía atrás, lentamente sus rodillas se doblaron y cuando su cabeza alcanzó el suelo, se dio la vuelta y dejó que descansara entremedio de sus pies.
— ¡No hagas eso, Nezuko te golpeo muy fuerte, podrías empeorar tu dolor! — exclamó Tanjiro con preocupación.
— ¿Empeorar? No... ¡Por mí es mejor!
El ataque continuó, el sujeto aún seguía golpeando fuertemente al joven cazador de demonios, la paciencia de Tanjiro lentamente se iba de sabático, las venas de su frente se hincharon hasta sobresalir en su piel, la ojirosa sabiamente decidió cubrirle los ojos al menor de sus hermanos para que no viera lo que el mayor estaba a punto de hacer.
— ¡CALMATE YA! — gritó cansado Tanjiro, alzando su cabeza y chocando con todas sus fuerzas contra la frente del otro, Zenitsu se volvió a estremecer por el sonido que había emitido el golpe, ahora creía firmemente que ese tipo tenía más huesos rotos.
El enmascarado retrocedió aturdido por el choque, la máscara de jabalí se deslizó por su cabeza, revelando impactantemente su rostro, era pálido y definido, ojos grandes de color verde y un cabello que le llegaba hasta arriba de sus hombros, de un color negro con puntas azuladas por los rayos del sol, todos quedaron impactados por el gran contraste que había con ese chico con respecto a su cara delicada y su cuerpo musculoso.
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Una historia diferente
FanfictionLa familia Kamado nunca creyó en la existencia de los demonios, pero eso cambiaría cuando una trágica noche el rey de los demonios entra a su casa e intenta matar a la familia... Sí, intenta. Un hombre de largas hebras azabaches entra en escena y sa...
