Capítulo 44
Abigail
Después de un mes completo de aguantar las miradas y palabras de disculpa por parte de mi "profesor" por fin, ya he logrado que controle su actitud de culpa hacia mí. Hay cosas que resultan ser irremediables, cuando intentas algo con alguien que no debiste, las cosas , por más tiempo que pase de ello, siempre quedarán las secuelas.
Quizás no sea rencor como tal. No lo es, pero resulta que el cerebro es una computadora de alta capacidad de registro que difícilmente olvidará los hechos relevantes que han pasado en tu vida, y son más fáciles aún de recordar aquellos que realmente quisieras borrar de tu memoria, pero ello tiene sus ventajas, porque eso te da la capacidad de recordar de quienes tienes que cuidarte.
Todo en esta vida tiene sus pros y contras. Nada es ni totalmente bueno, ni completamente malo. Dominique no ha querido dejar de molestar y es tan estresante que me recuerde cada vez que estamos aquí que tengo a mi "pretendiente" cerca. Incluso lo ve como un buen partido, atractivo, inteligente, atlético, decente, pero no necesito algo así en este momento, creo que estoy disfrutando de mi soledad, trato de convencerme todos los días de ello, la verdad es que he tratado de convencerme de ello los últimos años de mi vida.
Llegamos a casa luego de las clases y del intento de Hermann de convencerme de que lo perdone, pero yo solo trato de decirle que es un asunto olvidado, que no viva en el pasado, después de todo, no me queda más remedio que aceptar lo sucedido y dejarlo atrás, siempre manteniendo la distancia. Dominique me hizo prometerle hacer de cena para ambas,una pasta en salsa Alfredo, que dentro de mis escasas habilidades culinarias, es lo mejor que sé cocinar.
Cocino de todo un poco por necesidad, no me gusta, pero sé hacer cualquier receta, pero la mejor de todas, sin lugar a dudas es la que haré esta noche. Voy hasta la despensa donde tenemos guardados los ingredientes de las compras quincenales que hacemos en el súper.
Saco todo lo necesario para hacer la cena y me percato que hace falta jamón. No puedo comer esto sin ello, aunque a muchos le desagrade la idea.
—Dominique —la llamo. Ella está en la sala chateando con alguien por su celular.
—Tú no me llames y cocina. Hoy es mi día libre de estufa —grita.
—Ven, tienes que ir al supermercado por jamón y una botella de vino. No haré nada si esas dos cosas me faltan —advierto. Siento sus pasos apresurados dirigirse hasta aquí—. Mira no hay jamón, tienes que traerlo mientras yo hago la pasta, luego haré la salsa cuando regreses.
—Demonios —murmura por lo bajo—. ¿En serio tengo que moverme de aquí? Tú, April me vas a pagar la falta de embutidos en la nevera —toma las llaves del desayunador y sale furiosa, supongo que hará la compra después de todo.
Me da un poco de risa su actitud y la cara de fastidio que trae consigo. Voy hasta donde están mis cosas y me cambio de ropa por algo más ligero. Una camiseta sin mangas y unos shorts. Recojo mi cabello en una cola. El calor está insoportable en esta época del año. Lleno la cacerola para poner a hervir la pasta. Espero pacientemente, creo que la lentitud hoy está a nivel crítico, se supone que el calor debería ayudarla. Corto algunas verduras y demás ingredientes y los reservo, para tener todo listo para cuando Dominique llegue con el jamón. Mi añadido especial. Suena en la radio Outside, la canción de Calvin Harris junto a Ellie Goulding, me acerco y subo la música a todo volumen.
Look at what you've done
Stand still , falling away from me
When it takes so long
For I desire, what do you want to be?
I'm holding on
Yourself was never enough for me
Gotta be so strong
There's a power in what you do
Now every other day I've been watching you
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FIGHTING ©
RomantikJ. J. King es un hombre con una historia difícil que lo atraviesa y define. La necesidad lo llevó a convertirse en un obrero y la búsqueda de venganza, en un boxeador. El perdón y el olvido son palabras que no existen en su vocabulario. Patrick W...
