Al ver la mirada de Santiago y de Braulio, me doy media vuelta y camino al baño.
Entro al pasillo y veo algunas parejas besándose, entro al baño de damas y me encierro en un cubículo.
Me siento en la taza sintiendo mi corazón demasiado rápido.
Respiro profundamente y salgo del cubículo, me lavo las manos y me miro al espejo, retoco un poco mi maquillaje y salgo del baño.
Miro al frente y veo a Santiago recargado en la pared del pasillo.
Siento mi vientre apretado y él se acerca a mi, me pongo recta sin moverme.
—Entonces... ¿Aceptaste? ¿Por qué?.
Sus preguntas me hacen mirar sus ojos sin quitar mi vista y siento su pecho pegado al mío.
—Creo que será una grandiosa experiencia, es algo nuevo y bueno, los dos son hombres que realmente me llaman la atención y quiero que sepas esto antes de hacerlo, Braulio y yo nos besamos, desde entonces tenemos una tensión sexual que está ahí.
Veo su mirada oscurecerse.
—Eres soltera Karla y sé que Braulio no es un mal hombre, no interferiré entre ustedes solo porque sea mi familia.
Asiento con la cabeza y siento su mano en mi cintura haciéndome hacia atrás pegándome a la pared.
Mi corazón vuelve a latir con fuerza.
—Pero sé que por mi también estás sintiendo algo, lo noto y algo en mí lo dice.
Trago duro ante sus palabras y asiento con la cabeza, observo sus labios.
Dije que jugaría con ellos como lo han echo conmigo, así que lo haré...
Lo empujo hacia atrás y pega en la pared, me acerco a él poniendo una de sus piernas en medio de las mías y empiezo a tallarme en el.
Santiago me observa con oscuridad y observo sus labios entre abiertos.
Siento en mi pierna izquierda su pene empezando a ponerse erecto.
—Estoy confundida Santiago, pero de lo que estoy segura es que quiero hoy, en este momento hacerlo.
Santiago me voltea pegándome a la pared y siento su erección en mi abdomen bajo.
Suelto un gemido ante la sorpresa y Santiago sonríe de lado.
—Entonces lo haremos.
El se separa de mí y entra a los baños de hombres.
Suelto el aire y empiezo a respirar con normalidad.
Mierda...
Salgo del pasillo de los baños y veo a César mirando hacia acá.
Me acerco a él y me siento a su lado.
—¿Te quedarás un rato más?
Asiento con la cabeza ante su pregunta.
—¿Ya te irás?
Cesar me mira y asiente con la cabeza.
—Mañana tengo que hacer unas cosas temprano así que ya me iré.
—Que te vaya bien nene, nos vemos al rato.
Él asiente y me da un beso en mi mejilla.
Observo que se levanta y se va hacia las escaleras, me asomo por el balcón y lo veo bajar las escaleras y después sale del antro.
Me tomo un shot de los de la mesa y veo en una esquina a Braulio hablando con una joven rubia que le sonríe.
Siento un dolor en mi vientre y lo miro con insistencia pero este no voltea.
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POR TI (2/2)
RomanceSantiago y Karla tienen un amor imposible, y vaya que el destino se los ha mostrado en varias ocasiones Cuando por fin se dan esa oportunidad Su más grande enemigo resurge de la muerte, aunque ¿murió? Joseph Orange con 30 años es el peor enemigo de...
