Capítulo 78

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Al ver la mirada de Santiago y de Braulio, me doy media vuelta y camino al baño.

Entro al pasillo y veo algunas parejas besándose, entro al baño de damas y me encierro en un cubículo.

Me siento en la taza sintiendo mi corazón demasiado rápido.

Respiro profundamente y salgo del cubículo, me lavo las manos y me miro al espejo, retoco un poco mi maquillaje y salgo del baño.

Miro al frente y veo a Santiago recargado en la pared del pasillo.

Siento mi vientre apretado y él se acerca a mi, me pongo recta sin moverme.

—Entonces... ¿Aceptaste? ¿Por qué?.

Sus preguntas me hacen mirar sus ojos sin quitar mi vista y siento su pecho pegado al mío.

—Creo que será una grandiosa experiencia, es algo nuevo y bueno, los dos son hombres que realmente me llaman la atención y quiero que sepas esto antes de hacerlo, Braulio y yo nos besamos, desde entonces tenemos una tensión sexual que está ahí.

Veo su mirada oscurecerse.

—Eres soltera Karla y sé que Braulio no es un mal hombre, no interferiré entre ustedes solo porque sea mi familia.

Asiento con la cabeza y siento su mano en mi cintura haciéndome hacia atrás pegándome a la pared.

Mi corazón vuelve a latir con fuerza.

—Pero sé que por mi también estás sintiendo algo, lo noto y algo en mí lo dice.

Trago duro ante sus palabras y asiento con la cabeza, observo sus labios.

Dije que jugaría con ellos como lo han echo conmigo, así que lo haré...

Lo empujo hacia atrás y pega en la pared, me acerco a él poniendo una de sus piernas en medio de las mías y empiezo a tallarme en el.

Santiago me observa con oscuridad y observo sus labios entre abiertos.

Siento en mi pierna izquierda su pene empezando a ponerse erecto.

—Estoy confundida Santiago, pero de lo que estoy segura es que quiero hoy, en este momento hacerlo.

Santiago me voltea pegándome a la pared y siento su erección en mi abdomen bajo.

Suelto un gemido ante la sorpresa y Santiago sonríe de lado.

—Entonces lo haremos.

El se separa de mí y entra a los baños de hombres.

Suelto el aire y empiezo a respirar con normalidad.

Mierda...

Salgo del pasillo de los baños y veo a César mirando hacia acá.

Me acerco a él y me siento a su lado.

—¿Te quedarás un rato más?

Asiento con la cabeza ante su pregunta.

—¿Ya te irás?

Cesar me mira y asiente con la cabeza.

—Mañana tengo que hacer unas cosas temprano así que ya me iré.

—Que te vaya bien nene, nos vemos al rato.

Él asiente y me da un beso en mi mejilla.

Observo que se levanta y se va hacia las escaleras, me asomo por el balcón y lo veo bajar las escaleras y después sale del antro.

Me tomo un shot de los de la mesa y veo en una esquina a Braulio hablando con una joven rubia que le sonríe.

Siento un dolor en mi vientre y lo miro con insistencia pero este no voltea.

POR TI (2/2)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora