Capítulo 76

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Observo la carita de mi bebé y sonrío sintiéndome feliz.

Mi mamá me observa junto con mamá esperanza.

Vamos en el avión camino a Brasil, volteo a ver a Santiago que está durmiendo.

—Ya debe de comer hija, trata de darle pecho.

Observo a mi mamá y siento nervios.

—¿Y si no quiere?

Pregunto nerviosa y observo que mueve su boquita.

Veo que frunce el ceño y empieza a emitir sonidos.

Después empieza a llorar y lo arrullo un poco.

—Tiene hambre.

Mamá esperanza ríe ante sus palabras.

Asiento con la cabeza y saco mi seno derecho.

Mi madre y mamá esperanza empiezan a explicarme cómo debo hacerlo y finalmente se pega a mi pezon.

Siento como succiona y empieza a calmar su llanto emitiendo sonidos de placer.

Sonrío y siento mis ojos llorosos.

Observo a mi mamá y a mamá esperanza y sonríen.

Observo mientras come.

—Mm... comida de campeones.

Dice mi hermano y río volteando a verlo, él se agacha y le da un beso en la frente a mi hijo y después a mi.

Se pasa de largo y supongo va al baño.

Volteo al frente y veo que Santiago empieza a despertar.

Observa que nuestro hijo está comiendo y sonríe.

—Después de todo no hay algo más rico que la comida de mamá.

Su voz rasposa de recién despierto me hace sonreír y asiento.

—Tiene que ponerse fuerte igual que su padre.

Santiago sonríe ante mis palabras.

Después de un rato vuelve a dormirse mi bebé y suelta mi pezon.

Guardo mi pecho y me dedico a mirarlo.

Tiene pequitas no tan notorias, son borrosas, es tez blanca y tiene facciones tan finas.

Sus cejitas se marcan un poco y su cabello es color negro.

Maty tenía razón... nunca iba a poder ocultar que es hijo de Santiago.

Tiene de ambos, pero es un poco más parecido a Santiago.

Será igual de guapo que el...

—¿Me lo prestas?

Santiago me lo pide y asiento con la cabeza, me levanto con cuidado y después se lo pongo despacio en sus brazos.

Santiago sonríe al verlo.

—Que bonito es verlos con su hijo, es una sensación que no puedo explicar de verte a ti hijo siendo padre y luego a mi Karlita siendo madre.

Ante las palabras de mamá esperanza la abrazo y me separo viendo que limpia sus lágrimas.

—Es bonito tenerlo finalmente con nosotros.

Mamá esperanza me sonríe ante mis palabras y vuelve a abrazarme.

Veo a Isaac venir tallándose sus ojitos y me observa.

—Mami ¿dónde está mi hermanito?

Después bosteza y sonrío.

POR TI (2/2)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora