Observo la carita de mi bebé y sonrío sintiéndome feliz.
Mi mamá me observa junto con mamá esperanza.
Vamos en el avión camino a Brasil, volteo a ver a Santiago que está durmiendo.
—Ya debe de comer hija, trata de darle pecho.
Observo a mi mamá y siento nervios.
—¿Y si no quiere?
Pregunto nerviosa y observo que mueve su boquita.
Veo que frunce el ceño y empieza a emitir sonidos.
Después empieza a llorar y lo arrullo un poco.
—Tiene hambre.
Mamá esperanza ríe ante sus palabras.
Asiento con la cabeza y saco mi seno derecho.
Mi madre y mamá esperanza empiezan a explicarme cómo debo hacerlo y finalmente se pega a mi pezon.
Siento como succiona y empieza a calmar su llanto emitiendo sonidos de placer.
Sonrío y siento mis ojos llorosos.
Observo a mi mamá y a mamá esperanza y sonríen.
Observo mientras come.
—Mm... comida de campeones.
Dice mi hermano y río volteando a verlo, él se agacha y le da un beso en la frente a mi hijo y después a mi.
Se pasa de largo y supongo va al baño.
Volteo al frente y veo que Santiago empieza a despertar.
Observa que nuestro hijo está comiendo y sonríe.
—Después de todo no hay algo más rico que la comida de mamá.
Su voz rasposa de recién despierto me hace sonreír y asiento.
—Tiene que ponerse fuerte igual que su padre.
Santiago sonríe ante mis palabras.
Después de un rato vuelve a dormirse mi bebé y suelta mi pezon.
Guardo mi pecho y me dedico a mirarlo.
Tiene pequitas no tan notorias, son borrosas, es tez blanca y tiene facciones tan finas.
Sus cejitas se marcan un poco y su cabello es color negro.
Maty tenía razón... nunca iba a poder ocultar que es hijo de Santiago.
Tiene de ambos, pero es un poco más parecido a Santiago.
Será igual de guapo que el...
—¿Me lo prestas?
Santiago me lo pide y asiento con la cabeza, me levanto con cuidado y después se lo pongo despacio en sus brazos.
Santiago sonríe al verlo.
—Que bonito es verlos con su hijo, es una sensación que no puedo explicar de verte a ti hijo siendo padre y luego a mi Karlita siendo madre.
Ante las palabras de mamá esperanza la abrazo y me separo viendo que limpia sus lágrimas.
—Es bonito tenerlo finalmente con nosotros.
Mamá esperanza me sonríe ante mis palabras y vuelve a abrazarme.
Veo a Isaac venir tallándose sus ojitos y me observa.
—Mami ¿dónde está mi hermanito?
Después bosteza y sonrío.
ESTÁS LEYENDO
POR TI (2/2)
RomantikSantiago y Karla tienen un amor imposible, y vaya que el destino se los ha mostrado en varias ocasiones Cuando por fin se dan esa oportunidad Su más grande enemigo resurge de la muerte, aunque ¿murió? Joseph Orange con 30 años es el peor enemigo de...
