Escucho el canto de las aves desde mi ventana y abro un ojo viendo que ya amaneció.
Me siento en la cama y observo a Isaac y a mi frijolito durmiendo plácidamente.
Sonrío y les doy a cada uno un beso en su frente.
Son las 8:09am, bostezo y suspiro.
Acomodo las cobijas para que frijolito no se mueva tanto y voy al baño a lavarme los dientes sin estar dejando de vigilarlos.
Termino y me lavo mi cara.
Observo mi cuello y abro mis ojos sorprendida.
¡Mierda! Los chupetes de Santiago y Braulio en mi cuello son notorios, saco mi base y corrector color verde. Hago lo que puedo tapándolos y suspiro, aun así se notan un poco si los miran fijamente, pero ni modo, no puedo esconderme.
Salgo y veo a Isaac sentado mientras bosteza.
—Buenos días mami.
Sonrío.
—Buenas días mi peque ¿descansaste?
El asiente y voltea a ver a frijolito dándole un delicado beso en su cachete.
—Mi hermanito es muy dormilón.
Me río tiernamente y me acerco a Isaac sentándome enfrente de él.
—Es porque está pequeño, duerme mucho porque mientras duerme él crece.
Isaac me mira entendiendo un poco y asiente, después se levanta y se estira.
—Iré con papi.
Asiento y veo como se va, después de unos minutos entra mamá esperanza con una mamila con leche.
—Voy a darle de desayunar, mientras baja y desayuna bien mi niña.
Sonrío y asiento con la cabeza.
—Como siempre usted siendo luz en la oscuridad mamá esperanza.
Ella ríe y veo que observa mi cuello.
—Creo que se divirtieron de más anoche.
Alza sus cejas en forma pervertida y me carcajeo cuidando de no alzar mucho el tono.
—Tal vez.
Me río y ella también, salgo de la habitación y cierro la puerta, bajo las escaleras y veo a Braulio desayunando junto con mi hermano, supongo ya están hablando.
—Buenos días familia.
—Buenos días.
Escucho sus voces al unísono y entro a la cocina y veo a Mary junto con mi mamá sirviendo.
Huele delicioso...
—Que rico huele...
Antes mis palabras mi mamá voltea y sonríe al igual que Maty.
—Esperanza quiso hacer chilaquiles rojos con pollo para los que tengan cruda.
Me río y asiento con la cabeza, tomó un plato y me sirvo, salgo de ahí y me siento enfrente de mi hermano el cual me observa y veo que dirige su mirada a mi cuello.
—Ya veo que me hiciste caso hermanita.
Veo su mirada pervertida y me río.
—No pudimos culminar lo que empezamos, por lo que sucedió.
Ante la voz de Braulio volteó a verlo y le aviento poquito queso.
—Deja de decirle a mi hermano eso, no ves que solo piensa en nuestro triángulo amoroso.
ESTÁS LEYENDO
POR TI (2/2)
RomansaSantiago y Karla tienen un amor imposible, y vaya que el destino se los ha mostrado en varias ocasiones Cuando por fin se dan esa oportunidad Su más grande enemigo resurge de la muerte, aunque ¿murió? Joseph Orange con 30 años es el peor enemigo de...
