38. Madres del sacrificio

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Porfa, déjenme comentarios :( ya nadie comenta

Fue un momento incómodo cuando todos se retiraron. Dejándome a mi y a Sophie la tarea de desatar a Solange.

Habiendo pasado toda la adrenalina del momento. Lo que acababa de descubrir respecto a mi relación con Solange no me dejaba tranquilo. La mitad de mi vida fue una sucesión de mentiras, y la otra mitad el proceso de descubrirlas; cuando pensaba que eso acababa, una nueva revelación volvía a sacudirme.

No estaba seguro ni de qué debía sentir. Solange había sido siempre una especie de jefa, una extensión de mi padre, fría, distante, que por momentos sí mostraba algún trazo de bondad hacia mí, pero jamás algo de cariño.

Solange se frotó las muñecas, bajó su falda y se deshizo el moño del cabello para volver a peinarlo en una cola alta. Evitó mirarme y yo evité el contacto visual también. Salí del laboratorio hacia el cuarto de probetas principal y Sophie me detuvo tomándome por el hombro.

—¿No vas a hablar con ella?

—¿Hablar de qué?

—No sé... te acabas de enterar algo muy fuerte, tal vez tú y Daniel necesitan conversar con ella.

—Tú ya lo sabias, ¿hace cuánto?

—No hace mucho—frunció la boca pareciendo una niña a la cual le descubrían una mentira. Tomó un gran respiro antes de proseguir—: Me enteré cuando tomé control del proyecto y revisé los archivos. Luego, no sé cómo, Solange los cambió de nuevo. Te lo iba a decir, pero quise darle a ella la oportunidad de explicarte primero.

—Tal vez hubiese sido mejor no saber —lo medité. En verdad, estaba mejor sin saberlo.

—Hay cosas que no puedes ocultar bajo el tapete. Y en cierta forma ahora sabes más sobre ti. Para empezar eres un portal natural al igual que yo. Se supone que eso nos da cierto estatus ¿no? Y poderes especiales.

—Sí, el estatus de ser descendientes de demonios inter dimensionales. Genial—Daniel apareció y habló con ironía en sus palabras, tenía a mi hijo de la mano. Antes de entrar al laboratorio lo habíamos dejado en el auto, bajo el cuidado de mi hermana Diana.

—Anthony también era descendiente de uno de los arcontes que llegaron a fundar el Círculo en la dimensión t52, el nieto de una hija ilegitima de la familia Ricci —Solange entró de improvisto, la puerta del laboratorio se cerró a sus espaldas. Lucía mas compuesta—. Todos los portales gate keepers o shifters lo son.

Puso las manos detrás de su cadera y se estiró, avisándonos que debía volver a trabajar. Ella se estaba llevando la peor parte. Debía resolver en un par de semanas lo que junto a mi padre venían trabajando por años. En cierta forma era admirable, unos minutos atrás, un nigth crawler había estado a punto de arrancarle el corazón de su pecho, y ahora solo pensaba en regresar a lo que hacía.

—Asegúrense de limpiar toda la basura que dejó Alice aquí—nos señaló los rastros de malaquita del suelo.

—Solange...—Sophie detuvo su salida, esperaba que no intentara que hablemos más o hubiese algún tipo de reunión familiar entre nosotros. Yo no quería y Daniel tampoco se veía muy dispuesto. Tal vez Sophie no entendía que mi madre no era como la suya—. ¿Cómo fue el rito de selección? De qué manera murieron los otros niños portal—para mi tranquilidad preguntó otra cosa.

Solange lo meditó un poco como decidiendo si debía hablar o no.

—¿Recuerdas el terror que viviste en el rito de la luna de sangre?

—Sí...

—Mucho peor. Después de escapar de los centinelas, el Demiurgo se alimentó de ellos mientras seguían con vida. Esos niños no solo vieron como destrozó sus cuerpos, sintieron como eran devorados a bocados, cada colmillo desgarrando su carne, la cantidad de sangre fluyendo que parecía nunca acabar. La mejor fuente de andrenocromo proviene de los niños. Eso es un manjar para los deamons. Mira...—siguió hablando con Sophie, como si mi hermano y yo no estuviéramos presentes—. Tu madre y yo crecimos juntas en ambas dimensiones, éramos muy unidas. Ella me salvó, me ayudó a sobrevivir el rito de selección. Siempre fue muy valiente e intrépida. Yo solo era lista, por eso fui su reemplazo para el rito de la luna de sangre. Sabía que si ella no cumplía el rito, me usarían a mí, por eso hui y Anthony me ayudó. En verdad nunca quise que otros niños vivieran lo que tu madre y yo vivimos, o lo que pasaron los otros niños portal. Aunque no lo creas no soy tan cruel.

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